Cuando hablábamos de los proyectos en mente, de la visión hacia un mejor futuro, y solo pensabas en tus estudiantes y en nuestro éxito, jamás habrá una persona que sea como tú, pero ojalá haya una persona dispuesta a quererte llegar a los talones.
Para esa maestra y mentora que me ayudó y confío en mí, que le enseñó a las personas de lo que era capaz, que no aceptaba un no y que sobre todo me enseñó que las excusas no existen.