Todavía estoy sanando. No me refiero solo a sanar de malas relaciones o desamores.
Me estoy curando de los errores que cometí, de mis problemas familiares, de amistades, de fallarme a mí mismo, de decepciones, de expectativas que no pude alcanzar
Algunos chicos todavía no se han dado cuenta de que esos “amigos” que te incitan a mirar a otras mujeres y poner cuernos sabiendo que tienes a tu propla mujer, son los mismos que cuando te volteas se giran a mirar a la tuya
Puedo ser insegura en muchos aspectos de mi vida pero tengo clarísimo la calidad de persona que soy, la lealtad y el interés genuino por los míos, el apoyo incondicional y el esfuerzo que hago por construir y mantener mis relaciones
El mayor lujo que un hombre puede ofrecer no es su dinero, sino la solvencia mental de ser el lugar, donde una mujer brillante puede por fin apagar su estado de alerta.
❤️
No soy amiga de todos. Puedo conversar, reír y compartir momentos, pero la amistad va mucho más allá de eso. Hoy esa palabra se dice fácil, pero se siente poco. Te llaman amiga cuando eres útil y te sueltan cuando ya no encajas en su conveniencia. Por eso elijo con cuidado, solo llamo amistad a quien sabe respetar mi presencia, mi ausencia y mi lealtad. Lo demás es solo compañía pasajera
Un aplauso para quienes pudieron seguir adelante con sus vidas, a pesar de no haber recibido las disculpas o el cierre que merecían. Eso requiere mucho valor.