Me comenzó a hablar ayer y hoy me puso: “como amaneciste, mi amor?”
Le respondí “bien mi vida, y vos?”
Entre bandidos nos reconocemos. Comenzó el juego, que gane el mejor.
No quiero que ningún hombre se conforme conmigo. Tienes otras opciones? Vete con ellas. No estás seguro de mi? Ve y busca a la mujer de tus sueños. Yo quiero el mío temeroso de Dios, seguro de si mismo, enfocado, disciplinado y con ojos solo para mí.