Hoy es una prueba más de lo jodidísima que es esta competición, de lo difícil que es llegar a la final y ganarla. De la cantidad de factores propios, externos y aleatorios que hay que superar para triunfar en ella.
Cada año que pasa, cada torneo que pasa, cobra una nueva dimensión lo que hizo el Real Madrid en 2016, 2017 y 2018. Fue surrealista. Fue extraterrestre. No volveremos a ver algo así. JAMÁS.
Me alegra que el Real Madrid, fiel a la tradición cristiana, haga ofrenda de la Copa de Europa a la Virgen María en acción de gracias por este éxito histórico.
«Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios». 🙏🏻✝️🤍
Perdieron la final de 2021
Cayeron en las semis de 2022 tras el milagro del Bernabéu
Ganaron la orejona en 2023
Han caido en cuartos en 2024 sin perder ni un solo partido en la competición.
Siempre rozando la gloria, pero este equipo de ensueño que es el City, con el mejor entrenador de la historia, que lo es sin ninguna duda, "solo" ha podido ganar una Copa de Europa en 4 años.
Hoy los tres títulos consecutivos del Real Madrid (y 4 en 5 años) adquieren una nueva dimensión. La dimensión de lo sobrenatural y lo legendario. Hacer eso es una heroicidad, una jodida locura. Y esta gente lo hizo.
Respeten y aplaudan. No hay más.
Chelsea-PSG, 2015.
Expulsan a su estrella en el 30’
En ese momento estaban eliminados.
Un equipo sin mucha historia y jugando contra el que había sido campeón 3 años atrás.
Y jugando fuera de casa.
Y teniendo que disputar una prórroga.
Es solo un caso. Hay más, obviamente. Por ejemplo Barça-Inter en 2010 con expulsión de Thiago Motta en el 28’. Aguantando la presión del Camp Nou y teniendo delante a Messi y a un equipo hegemónico.
El Barça ayer tenía 2 goles de ventaja en la eliminatoria, jugaba en casa y contra un equipo que, año tras año, cae en Champions mucho antes de lo presupuestado, con la carga mental y anímica que ello conlleva. Y no te hablo ya de clasificar. Es que el desplome fue monumental.
Xavi, lejos de intentar reconducir la situación, se volvió loco y dejó tirado al equipo con su expulsión, en el momento más inoportuno. Tanto que, solo 5 minutos después llegó el cruce de cables de Cancelo.
Quien no lo quiera ver, que no lo vea.
Vender como triunfador del año en el fútbol español al Barça tras caer en fase de grupos de Champions y en Europa League, descubriéndose además que estuvo pagando por detrás al vicepresidente de los árbitros durante casi dos décadas, es un insulto a la inteligencia