Si alguien merecía el gol era Ferrán. Lleva años trabajando sin cesar para consolidarse como el delantero de élite que ya es.
Ferrán trabajó para cambiar el curso de su historia, y gracias a eso, hoy hace historia.
Hay equipos que despiertan una antipatía difícil de explicar. Llega un punto en que ya no es simple rivalidad deportiva, sino una mezcla de admiración mal digerida, rechazo al éxito y una obsesión por verlos caer. Cuanto más ganan, más grande parece ser el deseo de que pierdan.
Pero hay una razón por la que siguen ahí: además del talento, poseen un carácter inquebrantable. Porque las estrellas ayudan, pero lo que realmente distingue a los grandes es negarse a darse por vencidos.
Te guste o no, lo de hoy fue una lección de competitividad, carácter y resiliencia. A algunos les tocará reconocerlo; a otros, simplemente, aguantarse.
Gracias por el juegazo de hoy.
Con el mundial quedó muy en claro la capacidad de las redes sociales de modificar opiniones en masa, de implantar ideas, de fomentar odio y de crear un mundo donde la verdad es de quien tiene más likes o visibilidad. El futuro es de redes y no de libros. Peligrosísimo.
Las decisiones arbitrales en los partidos de Argentina sirven como filtro para saber quién sabe de fútbol.
Si algún conocido te dice “robo”, “ArgenFIFA”, “Infantino y sus regalos”, etc.
Lamento decirte que no le gusta el fútbol, solo tiene dolor y resentimiento.
Bastante insoportable el temita odio "Argentina-México". Andá a saber quien lo inventó por redes sociales y como se fueron enganchando los más giles.
Si sos argentino y odiás a los mexicanos sos un pelotudo. Si sos mexicano y odiás a los argentinos sos un pelotudo.
Es la primera vez en mucho tiempo que veo una sinergia entre la afición y la selección, incluyéndome. Y no es para menos. Junto a los resultados, la selección luce muy unida y genuina. Hombres sobre nombres.
La ilusión es total. Y si sí?