Una plantilla que tiene miedo a hacer faltas, una directiva con miedo a pronunciarse contra los arbitrajes y un fin de semana más sin puntuar.
La culpa de la situación no tiene nombres propios pero sí una serie de factores que hacen que cada día estemos más lejos del objetivo.
Nada en la vida es mejor que esto. Nada. Ni la mejor victoria que te de tu equipo, ni tu viaje a Japón o Nueva York, ni el mayor premio, ni todo el dinero que recibas. Solo esto y tienes la vida plena.
Ayer leí una de las frases más sabias que recuerdo: "cuida de tu padre, pasa mucho tiempo con él porque el día que le entierres te darás cuenta de que perdiste al único hombre que quería que fueses mejor que él". Qué razón, larga vida a los padres de bien.