Estamos consagrados históricamente a la historia, a la construcción paciente de discursos sobre discursos, a la tarea de oír lo que ya se ha dicho “ M.F
@lllggggmmm Por favor que por allá afuera anda Nicole Kidman que le da setecientas vueltas a Zendaya en belleza y talento, mide uno ochenta y siempre ha sido adorada por los hombres.
Y en esa acción de tejer y destejer la memoria fragmentada, Odiseo va reconstruyendo no solo los hechos sino también entendiendo la verdadera dimensión de sus actos.
La Odisea, de Nolan, podría perfectamente insertarse en el género bélico, no solo por el énfasis en la guerra y los actos violentos sino también en la psiquis traumada, la memoria fragmentada de su personaje protagónico.
La Odisea de Nolan, es un ejercicio brillante no solo de filmaking sino también una lectura sumamente inteligente y compleja de una obra literaria que se ha adaptada en múltiples ocasiones. Es además de un ejercicio audaz de respeto al canon literario una adaptación atravesada por obsesiones estilísticas y directorales como la no linealidad y fragmentación del tiempo y la memoria, y el alcance moral y trágico de las acciones humanas.
Y por último destacar un trabajo del que quizás se valla ha a hablar muy poco, Charlize Theron en el de Calypso, una figura capital en la historia. Protagonista de, para mí, la secuencia más bella de la película, la Calypso de Theron es un personaje ambiguo, equidistante cuya finalidad se resiste a ser aprehendida del todo. Aquí, Calypso encarna una especie de Moiras o parcas, pero en vez de tejer y destejer la vida y la muerte de Odiseo, es su memoria fragmentada, lo que teje y desteje cuando lo alimenta con flores del olvido. Una acción que sutilmente recuerda a Penélope frente al sudario de Laertes que teje durante el día para destejer durante la noche para así ganar tiempo frente a sus acechantes pretendientes.