Poco se habla de lo bonito que es tener a un hombre que huele a hogar, que no se te pierde los fines de semana, que su prioridad es trabajar, pasar tiempo contigo y que te elija por sobre todas las cosas.
Me he cruzado a mi ex en el pueblo y le he dicho a mi abuela quién era.
La humilde respuesta de la señora:
"Si vas a estar con alguien así de feo yo prefiero dejar de rezar por ti y mejor que te quedes sola".
Llevo tres horas riéndome.
Chicas, ELIJAN AL QUE LAS TRANQUILIZA. El que no juega, el que no marea, el que no hiere. El que entiende miradas, acompaña silencios y cuida sueños. Ese es amor del que dura.
a mí si me gustan esos planes de salir por ahí a caminar con calma, mirar el atardecer, comer un helado, reír y hablar de la vida. Ojalá más personas con quienes tener planes así.
Lo que no se dice a tiempo se pudre en el silencio, y lo que se barre debajo de la alfombra termina levantando la casa entera. Las heridas pequeñas, cuando se ignoran, se vuelven humedad: avanzan sin ruido hasta dañar los cimientos. No hay relación que sobreviva a la costumbre de dormir con la verdad atorada en la garganta.
Les juro que el hombre que de verdad las ama se convierte en el ser más servicial, atento, detallista, amoroso y respetuoso del mundo. Si le comentas un problema, va a hacer todo lo posible por solucionarlo, te hace la vida más fácil, más feliz. Si no cambia, es porque no quiere.
Una relación sana te pondrá a prueba más que una tóxica. Porque no te dejará escapar, sostiene un espejo y dice: "Muéstrare, comunícate, crece".
Es por eso que el amor verdadero puede asustar a la gente más que el caos.