Nadie tiene derecho a exigirte que abandones tu religión para ser LGBTQ+ ni a la inversa. Y lo mismo con tu dieta, tus gustos musicales, tus elecciones cotidianas, si haces el bien en tu comunidad y te haces bien a vos, que se caguen los que no puedan encerrarte en una etiqueta.
@andresmalamud Incluso se da la paradoja de que muchos islamofóbicos no acusan problema en las relaciones económicas, políticas y sociales con monarquías absolutistas islámicas. El dinero de una dictadura islámica bienvenido, inmigrantes trabajadores de diversas corrientes religiosas: peligro.
Podemos decir que Israel está cometiendo un genocidio, que sus funcionarios son unos asesinos de mierda pero no podemos compararlos con los nazis.
Me parece un buen trato.
BANALIZAR EL NAZISMO TAMBIÉN ES ANTISEMITISMO
La Organización Sionista Argentina (OSA) expresa su más enérgico repudio frente al editorial difundido públicamente por el periodista Ernesto Tenembaum en la que se caracteriza y equipara a un Ministro del Estado de Israel con el nazismo.
No estamos frente a una mera crítica política ni ante una legítima expresión de desacuerdo con las decisiones de un gobierno. La comparación de autoridades, políticas o acciones del Estado de Israel contemporáneo con el régimen nazi constituye una de las manifestaciones expresamente contempladas por la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA).
Entre los ejemplos incluidos por la IHRA se encuentra específicamente: “establecer comparaciones entre la política actual de Israel y la de los nazis”. Esta definición no resulta ajena a nuestro país. La República Argentina adoptó oficialmente la definición de antisemitismo de la IHRA mediante la Resolución 114/2020 del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, como herramienta para identificar y combatir las distintas expresiones contemporáneas del antisemitismo.
La crítica al gobierno de Israel, a sus ministros o a cualquiera de sus políticas es absolutamente legítima, como lo es respecto de cualquier otro Estado democrático. Lo que no puede aceptarse como una simple crítica política es recurrir al nazismo y a la memoria de quienes perpetraron el Holocausto para caracterizar al Estado judío o a sus autoridades.
Equiparar a un Ministro de Israel con un nazi no solamente banaliza la Shoá y degrada la memoria de seis millones de judíos asesinados. También reproduce una de las formas contemporáneas de antisemitismo específicamente identificadas por la IHRA.
La libertad de expresión constituye un pilar esencial de toda sociedad democrática. Precisamente por ello, quienes ejercen una responsabilidad pública y particularmente quienes comunican desde medios de comunicación deben comprender el enorme peso de las palabras, de las imágenes y de las analogías históricas que utilizan.
Desde la Organización Sionista Argentina rechazamos categóricamente esta expresión y convocamos a quien la difundió a reflexionar, rectificarse y evitar la utilización de comparaciones que banalizan el nazismo y contribuyen a naturalizar discursos antisemitas.
Frente al antisemitismo, cualquiera sea la forma bajo la cual pretenda presentarse, el silencio no es opción.
Trump le ordenó a la rata de Milei que la agite para crear un conflicto cuando en realidad se llevan 10 puntos con los piratas y ahora quedar el como mediador de la paz.
@morenoparalavic Es cierto y es Doctrina Monroe tambien compañero porque en esa unidad americana hay una hegemonía establecida que históricamente trabajó para que nuestra nación no pueda desarrollarse.
Dear Brits,
You got offended by my comment about the Falkland Islands—a bunch of rocks 8,000 miles from your shores? Good. Now imagine how we Israelis feel about your government’s recognition of “Palestine” over our ancestral heartland of Judea and Samaria, its denial of our sovereignty over our capital, Jerusalem, and the Golan Heights, and its constant meddling in our internal affairs and bashing of our country.
These lands are in the heart of our country, which is already roughly the size of Wales—not lands 8,000 miles from our shores.
Your government criticizes our country’s response to October 7 in Gaza, while it is clear that if your country had been invaded by a terrorist group that killed, raped, tortured, and kidnapped thousands of Brits, while firing thousands of rockets at your cities—as we experienced on October 7—your response would have been much harsher.
Britain flattened Germany during World War II, killing millions of German civilians. The casualties caused by British forces in Afghanistan and Iraq were also much higher than those in Gaza, despite the fact that neither of those countries had attacked Britain or posed a direct threat to Britain.
Since the biggest massacre of Jews since the Holocaust on October 7, we have experienced nothing but hostility, antisemitism, and blood libels from your government.
An alliance goes both ways.