Fui a misa y el padre dijo algo que me encantó: "Si una persona no te acerca a Dios, es porque no te la mandó Dios" Y creo que nunca debemos olvidar eso.
Pasar tiempo sola, me hizo darme cuenta de que yo no quiero un novio; yo quiero un hombre comprometido con su crecimiento, que yo admire enormemente, que sea honesto, priorice la lealtad, quien me haga sentir cuidada y que comparta mis valores.
No les pasa que, ahora que son adultos y saben el precio de "la vida" y de su rutina, se quedan admirados de analizar; ¿cómo sus papás los sacaron adelante? Hay tanto que agradecer y retribuir, que nunca parece suficiente
"Honrar a papá y mamá".🤍