Más de 40 años casado, católico y fiel a sus raíces: Luis de la Fuente es el último resquicio de la España que fue.
Pero mientras el mundo mira sus goles, él dirige desde el banquillo con una filosofía estoica de hace 2.000 años. Estos son sus principios:
1. Nadie gana solo.
🗣️ Cucurella: “VAYA PUT* RECITAL”.
🗣️ Fabián Ruiz: “Te lo has comido, SÁCATELO DEL BOLSILLO”.
🗣️ Dani Olmo: “ESTABA ESCRITO YA, empezamos en Atlanta y terminamos en Nueva York. ESTÁ CERCA, ESTÁ CERCA”.
Así se festejó en el vestuario de España… 🇪🇸🚬
Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra. Conseguí superarla con trabajo, sacrificio y, sobre todo, responsabilidad.
Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal. Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día.
Volver a ser feliz jugando al fútbol era mi mayor prioridad, junto a recuperar la sonrisa. Porque sin una sonrisa, sin disfrutar y sin ser feliz, no puedo rendir al máximo nivel.
Lo superé. Después apareció una lesión en el isquio, que volvió a ponerme a prueba. Una vez más dejé de sonreír, pero tampoco iba a detenerme.
Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria.
Pero esto tampoco me va a detener. Sé que Dios tiene un plan para mí y seguiré luchando hasta el último instante para volver a hacer lo que más amo: jugar al fútbol, ser feliz y dar muchas alegrías.
Gracias de corazón a todos por vuestros mensajes de apoyo.
La historia no ha acabado nos vemos en los antes posible en este mundial
Puede que a veces mires tu vida y sientas que vas tarde.
Tarde para tener pareja. Tarde para estabilizarte. Tarde para haber avanzado más.
Detrás de esa sensación suele haber un calendario imaginario que nadie ha elegido de forma consciente pero que está muy interiorizado. Un guion que dice que a cierta edad deberían haberse cumplido ciertos hitos.
Cuando la vida real no encaja con ese esquema, aparece la sensación de haber fallado, aunque objetivamente no haya ocurrido nada malo.
Lo que genera malestar no es la situación en sí. Es la distancia entre dónde está cada uno y dónde cree que debería estar.
Merece la pena preguntarse de dónde viene ese criterio y si realmente tiene algún sentido aplicarlo a la propia vida.
Cuando alguien gana en la vida —en el deporte, en su carrera profesional, académica o en cualquier ámbito— solemos mirar ese día y pensar:
qué suerte,
qué gran día,
qué victoria tan merecida.
Pero casi siempre se nos escapa lo esencial.
Nadie gana el día que gana.
Ese día no es el origen.
Es la consecuencia.
La victoria no ocurre en el torneo,
ni en el premio,
ni en el diploma,
ni en el aplauso.
Ocurre mucho antes.
En los mil días anteriores.
En los días invisibles.
En los días en los que dudaste.
En los que te esforzaste sin garantías.
En los que caíste y te levantaste.
En los que seguiste cuando nadie miraba.
En los que soñaste…
y también en los que dejaste de soñar, pero continuaste igual.
Todo eso pasó mucho antes del “gran día”.
Así que cuando veas a alguien ganar,
no te quedes solo con lo que consiguió ese día.
Ese día es memorable, sí.
Pero nunca habría existido
si antes no hubiera hecho
todo lo que tuvo que hacer.
Enhorabuena, Carlos. 💪
Este es un pequeño fragmento del testimonio de Fidel en el #EspecialAdamuzRTVE
Ha perdido a su madre, tiene a su hermano en la UCI y a sus sobrinos en el hospital.
Merece la pena invertir un minuto en escuchar palabras, ideas, sentimientos que no suelen salir en televisión.
“Mi hermano me ha dicho: sal y diles como era mamá”
En pocos días, los maquinistas de los AVEs avisan de su preocupación: los trenes vibran y habría que disminuir la velocidad y los trenes pesan demasiado y hay un gran deterioro en las vías.
Son las noticias que miraremos después si ocurre una tragedia. Nos lo vienen anunciando.
Moraleja: vayan. Siempre vayan. Aunque no tengan ganas, aunque sea un ratito, aunque sea nada más para cumplir. Luego la vida tiene sorpresas donde uno menos las espera 😊
En la fachada del edificio del antiguo restaurante Madrid-Sevilla se ha colocado este mural de cerámica recordando que el famoso flamenquín nació en Andújar.