En todo momento , usted aparezca como paradigma de lo correcto y la eficiencia. Sus manos nunca se ensuciarán por ilícitos o descuidos. Mantenga esa apariencia impecable, utilizando a otros como testaferros o pantallas para ocultar su participación en hechos de esa índole
Aprenda a representar varios papeles, a ser lo que el momento exige. Adecue su máscara a las situaciones: sea creativo y cambiante en cuanto a los rostros que muestra al público.
Lo que importa no es tanto lo que usted haga, sino como lo haga: su gracia y su impotencia en el escenario social pueden servirle más que exagerar su actuación ó moverse demasiado.
Las características con las que usted parece haber nacido no necesariamente son lo que usted es. Recréese y conviértase en un personaje de poder. Trabaje en usted mismo como lo hace el artista con la arcilla.
No acepte los papeles que la sociedad le ha dado. forjase una nueva identidad que atraiga la atención y nunca aburra al público. Sea el dueño de su propia imagen, no permita que otros la definan por usted.
El cortesano Perfecto, adulador en intrigante, prospera y alcanza su plenitud en un mundo en el cual todo gira en torno al poder y de la habilidad política.
No existe ley de la estrategia más importante ni más simple que la de mantener concentradas las fuerzas. En síntesis, el principio básico es :actúe con la máxima concentración.
Cuándo busca fuentes de poder que puedan promoverlo, ocurre encontrar siempre el patrón clave único, la vaca lechera que puedo ordeñar durante largo tiempo