Hace unos años, cuando todavía perdía el tiempo discutiendo de política en redes como si mi opinión fuese a cambiar el rumbo de un país, había quien intentaba desacreditar cualquier cosa que dijera con un simple: “es un fife”.
He leído varios artículos dañando mi persona. Sé que he tenido partidos malos, soy consciente. No me escondo y doy la cara. Realmente estoy triste. De mí pueden decir muchas cosas, pero bajo ningún punto de vista pueden decir que me niego a jugar. He dado todo y más por este club, he jugado fracturado, lesionado y jamás me he quejado ni he pedido un descanso.
Tengo una buena relación con el entrenador la cual me hace sentir con la confianza de poder decirle cuál es la posición que más me gusta dentro del campo, pero siempre, siempre le hice saber que estoy disponible para cumplir en cualquier lugar, en cualquier viaje y en todos los partidos
Deje el alma en este club y lo seguiré haciendo, aunque a veces no alcance o no esté jugando como quisiera, lo juro por mi orgullo que jamás me rendiré y lucharé hasta el final jugando donde sea
Se va el penúltimo Jerarca. Al que más quise. El que más inventó. Se va el verdaero pase con el exterior. Lukita. El último de la CMK. Se va el niño de la guerra que nos ganó otras tantas. 6 Copas de Europa después, tu legado será eterno. Te has ganado tu calcetín.
Señorío es ir a jugar a Lorca después del terremoto, o ir a Anoeta a gratis para echar un cable a la Real con la recaudación, no ir a una gala que es una encerrona para ser humillados públicamente. ¿El resto? Ya lo dijo un sabio: filosofía barata.
El patriotismo cuando Owen le ganó el Balón de Oro a Raúl González Blanco os quedó entre regulinchi y mal. Una prueba más de que no es patriotismo, es Antimadridismo y 15 Copas de Europa en la tráquea.