Que raro es el duelo, hay días que pesan. Pueden pasar meses, años y estar “muy bien”, pero un día te levantas y lloras como si hubiese pasado ayer. Hay ausencias que nos marcan para toda la vida y dolores que nunca pasan, solo se aprende a vivir con ello.
Si alguna vez te dejo de hablar y te elimino de mi vida, espero que entiendas lo difícil que fue para mí. Tengo la costumbre de aferrarme a lo bueno de las personas sin importar lo malas que sean para mí. Así que si no te busco es porque me empujaste más allá de mis límites.