ELIJE CON QUIEN BRILLAR✨
"Estés con quién estés, recuerda que la gente que te quiere. Te quiere ver feliz, alegre, optimista, guapa, triunfadora, la gente que te quiere no miente, no utiliza, no desgarra, no atropella, no hunde"
Crédito al autor ✍️
Falleció un compañero de trabajo. A los 20 minutos de recibir la noticia adivinen qué hizo todo el mundo? Seguir trabajando.
Pasen tiempo con sus seres queridos,
no regalen tiempo de más a una empresa
Shakira para Vogue:
"Cuando estoy a punto de abordar esta tarea de escribir una canción para la Copa del Mundo, entiendo lo que la gente realmente necesita para vivir un momento al máximo", respondió. "Es un buen ritmo, un buen ritmo, pero también un mensaje poderoso". Su canción "Dai Dai" se centra en la resiliencia y la perseverancia; una parte incluye la letra: "Donde hay voluntad, hay un camino. Tú eres el dueño de ese fuego. Nadie puede quitármelo".
Pero cómo es posible que Shakira esté ensayando para estar en la inauguración (y también clausura) del evento de fútbol global más visto e importante con su canción oficial. Nos dijeron que venían a superarla y pues, nadotaaaa 🤣🤣🤣
Envejecer no es un crimen, envejecer es un privilegio, hemos llegado hasta aquí y hacemos lo que podemos. Nos han convencido de que hay algo mal con nosotras por envejecer y no permanecer congeladas en los 20, porque es un negocio hacernos sentir mal e insatisfechas, me niego.
Las baldosas de Maiquetía 🛫, la obra de Carlos Cruz-Diez, dejaron de ser un simple piso para convertirse en un símbolo de la memoria venezolana 🇻🇪.
🎥 saravilorian/IG
Hay gente que crea en calma, que pinta atardeceres, que se deleita con paisajes, que se emociona con melodías, que habla con la mirada, que sueña con el mar, que vive en paz, que camina con pausa y disfruta escuchar. Hay gente que entendió que su paso por la vida solo dejará huellas en sus propias emociones.
Esa gente me encanta.-
Marjane Satrapi era una mujer extraordinara.
Extraordinariamente inteligente, divertida y lúcida, una de esas personas capaces de contar una tragedia sin convertirse en una plasta solemne y de reírse del fanatismo sin quitarle ni un gramo de gravedad. Persepolis sigue siendo una obra magnífica porque explica mejor que muchos ensayos cómo una teocracia consigue meterse hasta la cocina de la vida cotidiana y convertir la existencia de millones de personas en una interminable sucesión de prohibiciones, miedos de todo tipo y humillaciones.
Por supuesto, una mujer iraní que había vivido aquello en primera persona acabó siendo acusada de islamófoba por una legión de majaderos occidentales que jamás habían pasado un minuto bajo una teocracia, pero que se sentían perfectamente cualificados para explicarle a ella qué debía pensar sobre los fanáticos que le habían robado el país y la vida.
Hay formas de vanidad moral difíciles de superar.
La acusaron de islamofobia. A ella.
La palabreja ha resultado comodísima. En cuanto alguien menciona el islamismo, la policía religiosa, el velo, la persecución de la homosexualidad o cualquier otra porquería teocrática, los fanáticos siniestros desaparecen y toda la atención se concentra en el insolente que se ha atrevido a describirlos. El debate deja de tratar sobre lo que ocurre y pasa a tratar sobre quién se ha atrevido a contarlo.
Mientras Satrapi describía con claridad todo eso, una parte de la izquierda occidental realizaba el prodigio intelectual de pasar de mofarse de los curas a encontrar fascinantes a los ayatolás, que llegaron rodeados de suficientes estudios poscoloniales y suficiente distancia geográfica.
El resultado ha sido contemplar a supuestos progresistas defendiendo con entusiasmo algunas de las mismas ideas de las que huyeron miles de iraníes como Marjane.
Para ella fue una broma macabra ver a europeos libres, cómodamente instalados en democracias liberales, dedicando su tiempo a blanquear los mismos horrores contra los que ella había escrito y dibujado durante toda su vida.
Nos queda Persepolis, que sigue siendo infinitamente más inteligente, más honesta y más útil para entender el fanatismo religioso que toneladas de artículos, manifiestos y tesis producidos por gente que jamás ha tenido que soportarlo.
Te voy a echar de menos.
Marjane Satrapi, autora de la novela gráfica Persepolis, murió hoy a los 56 años. Su familia dice que murió de tristeza tras la muerte de su esposo hace un año.
Si amas a alguien, hazlo fuerte y en voz alta. La vida es demasiado corta para no dejar arder el corazón. ❤️🔥
Nos deja un poderoso legado de arte, crítica y defensa de la libertad.
“Quizá antes de educar a nuestros hijos para que tengan éxito económico y social, deberíamos enseñarles que el verdadero éxito radica ante todo en el humanismo.”
"En la vida encontrarás a muchos imbéciles. Si te hieren, piensa que su estupidez los empuja a hacerte daño. Así evitarás responder a su maldad, porque no hay nada peor en el mundo que el rencor y la venganza".
QEPD, Marjane Satrapi.
📽️: Persepolis (2007)