Durante las movilizaciones de hoy se han denunciado presuntas vulneraciones a los derechos humanos en distintos puntos del país.
En Bogotá, en el Parque de los Periodistas, defensores de derechos humanos reportan una intervención policial desproporcionada contra un grupo de menos de 100 personas, con uso de gases lacrimógenos, pese a que, según la información recibida, no realizaban acciones que justificaran el uso de la fuerza. También advierten que las rutas de evacuación previstas en el PMU no estaban habilitadas, poniendo en riesgo la integridad de quienes se encontraban allí.
En Popayán se reportan capturas y dificultades para la salida de los estudiantes de la Universidad del Cauca. En el Tolima también se denuncian presuntos excesos de fuerza y detenciones arbitrarias.
Hacemos un llamado urgente a la @ONUHumanRights y a la @DefensoriaCol para que acompañen y verifiquen cada uno de estos hechos. Es necesario garantizar rutas de evacuación seguras, acceso a la defensa jurídica y respeto al debido proceso.
La protesta social es un derecho fundamental que el Estado debe garantizar, no criminalizar. La Fuerza Pública tiene la obligación de proteger la vida y la integridad de la ciudadanía. Ninguna actuación estatal puede estar por encima de los derechos humanos ni actuar por fuera de los límites de la Constitución y la ley.
Con el bastón en alto y el corazón en resistencia, los pueblos del suroccidente caminamos de Kwet Kina a Santander de Quilichao.
Estos son los rostros de un país que no se rinde, que defiende sus derechos, su soberanía y su dignidad.
Desde aquí, saludamos la movilización que avanza en todas las regiones y ciudades del país.
La legitimidad no se impone desde el poder, la da el pueblo.
Las calles son la voz de un pueblo que pide ser escuchado frente a las amenazas a sus derechos y al desconocimiento de sus luchas.
Sus reclamaciones merecen ser respetadas y sus derechos, garantizados.
¡Salimos a las calles a defender nuestros derechos! 🇨🇴✊🏽
Somos la voz de la oposición, de un pueblo colombiano que cree en una política diferente, al servicio de la vida.
📍 Puntos de concentración, para hoy 14 de octubre
BOGOTÁ
🕙 10:00 a. m.
Parque Nacional
MEDELLÍN
🕙 10:00 a. m.
Sede de ADIDA, Universidad de Antioquia / Centro Comercial Aventura
CALI
🕘 9:00 a. m.
Plazoleta Jairo Varela
BARRANQUILLA
🕞 3:30 p. m.
Parque Estercita Forero, carrera 43 con calle 74. Convocatoria docente.
Somos la voz de la oposición, de la mitad de un país que cree que la política debe estar al servicio de la vida, la dignidad y los derechos, no de los privilegios de unos pocos.
Mañana salimos a defender lo que hemos construido colectivamente, nuestros derechos, la paz, la justicia y la democracia.
Porque defender los derechos del pueblo es también defender el futuro de Colombia.
Abelardo de la Espriella, a través del canciller Omar Bula, pidió a la ONU eliminar la Reforma Rural Integral del mandato de la Misión de Verificación del Acuerdo de Paz. Esta solicitud debilita el seguimiento internacional a los compromisos con el campesinado y los territorios históricamente abandonados.
Los Acuerdos de Paz no son de gobiernos, son un compromiso estatal de obligatorio cumplimiento. La paz no se construye debilitando los mecanismos de verificación ni levantando barreras a lo pactado.
Colombia necesita cumplir el Acuerdo de Paz, garantizar el acceso a la tierra y avanzar en la transformación del campo. No se trata de dar pasos atrás en las conquistas de las comunidades rurales.
Recortar los recursos de la JEP es poner en riesgo la búsqueda de la verdad, los derechos de las víctimas y los avances alcanzados en la construcción de paz en Colombia.
La verdad no puede quedar a medias, ni la paz reducirse a un discurso sin garantías. Colombia necesita un compromiso real con la justicia, la memoria y la no repetición.
Hoy conversamos con Scott Campbell, representante en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, sobre los desafíos que enfrentan los pueblos y territorios.
Inicia la Cumbre Indígena y Movilización Social por la Vida en el territorio ancestral Kwet Kina, Sa'th Tama Kiwe, departamento del Cauca.
Los pueblos de las organizaciones sociales y comunitarias se unen por el territorio, la vida y la paz, en el Día de la Resistencia.
El 12 de octubre no lo celebramos: lo recordamos. Recordamos a nuestros ancestros, los que caminaron estas montañas y estos ríos mucho antes de que llegaran los invasores. Ellos nos dejaron la lengua, la semilla, el tejido, nuestros saberes propios y la ley de origen. A nosotros no nos quitaron la memoria.
Hoy seguimos caminando. Cuidamos a la madre tierra, que no es nuestra: nosotros somos de ella. Defendemos el territorio porque es vida, ejercemos nuestro gobierno propio y seguimos transmitiendo a nuestros hijos nuestros conocimientos, nuestras lenguas y nuestra manera de estar en el mundo. Cada minga, cada palabra dicha en lengua propia, cada semilla guardada es resistencia.
Nuestra resistencia está viva en los territorios, en la voz de los mayores y en las manos de las mujeres y jóvenes, guardianes de la vida y del territorio.
Un nuevo atentado en la vía Panamericana, cerca del peaje de El Bordo, Cauca, deja al menos tres civiles heridos y pone en riesgo a quienes transitan por este corredor. La población civil no puede seguir expuesta a la violencia y al control armado en nuestros territorios.
Es urgente que el Estado garantice la seguridad, avance en las investigaciones e identifique a los responsables. La vida y la integridad de la población civil deben estar por encima de cualquier acto de violencia.
Rechazamos el ataque armado ocurrido la noche del 9 de octubre de 2026 en la vía Panamericana, en el sector Mi Bohío, entre Popayán y Timbío (Cauca), que dejó un suboficial del Gaula Militar muerto y varios uniformados de la Sijín heridos.
Enviamos nuestra solidaridad a las familias de las víctimas y deseamos una pronta recuperación a los heridos.
La violencia sigue poniendo en riesgo la vida de quienes transitan por las vías del Cauca y de toda la población. No podemos normalizar que estos corredores se conviertan en escenarios de ataques y temor.
El Cauca necesita garantías para vivir en paz y proteger la vida de toda su población.
Como víctima, apoyo y respaldo el rechazo al recorte presupuestal que amenaza el funcionamiento de la Jurisdicción Especial para la Paz. Hoy, en Bogotá, víctimas y defensores de la JEP se movilizan contra ese recorte y recuerdan que la paz no puede quedar en el olvido ni la justicia de las víctimas en segundo plano.
La JEP nace del Acuerdo de Paz y de quienes han luchado por conocer la verdad, encontrar justicia, reparación y construir garantías de no repetición.
Colombia necesita verdad, memoria y justicia para sanar las heridas del conflicto y avanzar hacia una paz estable y duradera. Defender la JEP es defender los derechos de las víctimas y nuestro compromiso con la paz.
Homenajeamos a Navanethem Pillay, jurista sudafricana, ex alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y Premio Nobel de la Paz 2026 por sus esfuerzos para promover la paz.
En el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, Pillay integró la sala que dictó la sentencia en el caso Akayesu, que reconoció por primera vez que la violencia sexual podía constituir genocidio. Su trayectoria nos recuerda que los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y los demás crímenes atroces deben investigarse y juzgarse, sin importar quiénes sean los responsables.
Defender los derechos humanos es defender la dignidad de la humanidad en el mundo.
Rechazo total a la escalada de violencia que atraviesa mi departamento del Cauca.
La masacre en Santander de Quilichao, los enfrentamientos armados en Inzá y los atentados con explosivos en Popayán y Miranda reflejan la grave situación que siguen enfrentando nuestros territorios.
Estos no son hechos aislados. El Cauca ha padecido históricamente los flagelos del conflicto armado. No podemos permitir que el miedo y la violencia sigan marcando la vida de los colombianos.
Exigimos medidas urgentes y garantías reales para proteger a la población civil.
¡El Cauca merece vivir en paz!
El borrador del Estatuto Antiterrorista propone otorgar nuevas facultades al Estado y crear un Registro Nacional de Organizaciones y Actores Terroristas. La lucha contra el terrorismo debe garantizar la seguridad, pero también respetar la Constitución y los derechos fundamentales.
Las definiciones amplias y la concentración de facultades en el Ejecutivo pueden generar riesgos de estigmatización y criminalización de la protesta social, de las organizaciones indígenas y de quienes ejercen la oposición política.
Combatir el terrorismo no puede convertirse en una herramienta para silenciar la movilización ni restringir las libertades. La seguridad debe avanzar de la mano de las garantías democráticas y del respeto a los derechos humanos.
No importa nuestra edad, dónde vivamos ni quiénes seamos. La violencia contra las mujeres no puede seguir siendo normalizada. Exigimos justicia para Blanca y garantías para que ninguna mujer tenga que vivir con miedo.
La CIDH alerta sobre las barreras que persisten en la atención a las personas afectadas por el terremoto, a casi dos meses de la tragedia.
Que el Fondo Milagro apenas comienza a operar hoy es un desacierto frente a una emergencia que requeriría atención inmediata. Mientras tanto, las personas afectadas siguen necesitando agua, alimentación, salud, vivienda y protección.
Hago un llamado a @ABDELAESPRIELLA, a actuar con celeridad, y a la comunidad internacional, a acompañar los esfuerzos para atender esta emergencia. Las personas afectadas no pueden seguir esperando.
Rechazamos el ataque contra una integrante de la Guardia Indígena del Cauca, raptada y violentada la noche del 4 de octubre de 2026, en zona rural de Popayán.
Este hecho se suma a las amenazas y seguimientos denunciados recientemente contra la Guardia Indígena y el área de Derechos Humanos.
Exigimos investigación inmediata, protección efectiva y garantías para quienes defienden la vida y el territorio.
La persecución contra la Guardia Indígena debe parar.