“Si se quedan sin plata verdaderamente, me pueden decir cómo hacen para vivir 10 días sin comer ni beber”
Javier Milei negó que los argentinos no lleguen a fin de mes, calificó esas afirmaciones de “pelotudez” y cuestionó cómo sobreviven quienes se quedan sin ingresos.
NO EDUQUEN A LOS VARONES COMO NIÑAS 2
A propósito del post que hice la semana pasada, en el que publiqué el video y la transcripción de una conferencia de la ensayista Christina Hoff Sommers, autora del libro La guerra contra los chicos (entendiendo «chicos» como niños varones) El Destape me envió cuatro preguntas para responder, lo que haré a continuación.
Las respondo acá porque, en el mismo programa desde el que me enviaron las preguntas, se refirieron a mí como «la hija de puta». Aun así, valoro la oportunidad de ampliar los conceptos de Sommers y mi posición.
1. ¿Considera que el diagnóstico de Christina Hoff Sommers sobre la educación de los varones se corresponde con la realidad de las escuelas argentinas? ¿En qué evidencias se basa?
Sí, lo considero. Las diferencias innatas entre varones y niñas no se limitan a determinados territorios, pero son desestimadas y despreciadas por la ideología de género que domina gran parte de la educación occidental, al menos hasta que logremos extirparla.
Negar las diferencias sexuales altera los programas educativos. Lo que dice Sommers, y a lo que adhiero, es que esas políticas, que estandarizan el ideal de estudiante como el de las niñas, perjudican a los varones. El fracaso escolar marcadamente mayor de los varones que de las mujeres jóvenes, expresado en la repetición y el abandono, es un hecho estadístico gravísimo del que no se habla. Lo mismo ocurre con el actual retroceso universitario de la población masculina.
2. ¿Por qué el movimiento, el juego físico y la competencia aparecen como necesidades específicamente masculinas y no como necesidades de las infancias en general?
Está ampliamente demostrado que los varones tienen una intensidad mayor de actividad a lo largo del día que las niñas. No voy a hacer acá una inútil guerra de citas para probarlo, pero se trata de una situación biológica indiscutible. Ser comprensivos con esa necesidad no implica dejar de serlo también con las niñas, pero partamos de la base de que los niños varones requerirán más.
3. ¿Su postura se basa en observaciones personales o cuenta con informes, estudios o reclamos de familias y docentes que la sustenten?
La posición de Sommers, insisto, refleja una condición mundial, aunque analice datos de Estados Unidos. La negación de las diferencias sexuales, incluso, la negación misma de los sexos para preferir una amplia definición de género, es el problema nuclear en el que se basan las políticas educativas de las que habla Sommers. Al no asumir que varones y niñas son innatamente distintos, obligamos a los niños a moderar, atenuar y omitir comportamientos vitales, espontáneos y legítimos por su condición de varones. Los varones no son niñas díscolas a las que haya que cambiar. Los varones son niños.
4. ¿Piensa impulsar alguna medida o propuesta concreta a partir de este diagnóstico o se trató de una reflexión personal en redes sociales?
Desde hace casi tres años comparto mi punto de vista en X sobre distintos temas vinculados con la vida humana. El objetivo es aportar al debate un ángulo que rompa con la homogeneidad que, desde mi punto de vista, se estableció en muchos temas y resulta nociva. La feminización de la educación es uno de ellos. Traje el video de Sommers como un intento de advertir a las madres y los padres sobre las desventajas a las que están expuestos sus hijos varones, y como aporte a esta conversación.
@claramuzzio Qué repugnante. Por suerte no quedarás en ningún libro de historia. Solo Wikipedia, editado por algún conocido tuyo será el pobre legado que dejarás.