Hoy tienes delante de ti un nuevo día pero también una nueva oportunidad de vivir la vida cristiana victoriosa y feliz. Haz de Jesús no solo tu Salvador sino tu amigo y compañero a lo largo de la jornada de este día.
Hoy es el día de buenas nuevas y salvación. Si por esas cosas de la vida has sido manchado por la lepra del pecado, si tus manos están sucias y tu corazón no soporta más vivir la hipocresía de una vida doble. Si desear ser auténtico y plenamente feliz, ven a Jesús
No salgas hoy, para relacionarte con las personas sin prestar atención al consejo del Apóstol: Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
Haz de este día un día de obediencia. Aunque a tu alrededor las personas filosofen, discuten y argumenten para demostrar que no es necesario obedecer, deja que el Espíritu de Dios te guíe por las sendas del bien. No creas en tus instintos, ni en tus inclinaciones naturales.
Hoy, si todas las cosas te parecen de cabeza para abajo, recuerda que si es necesario, tendréis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza.
Dios es Dios. Él es el creador del cielo y de la tierra. Conoce no solo cada persona y cada problema, sino que tiene la solución. Para Israel, era destruir a Asiria y a su ejército. ¿Y para ti? Bueno, para ti yo no sé, y continúas despierto, tampoco tú sabes, pero Dios si sabe.
En Jesús. Solo en Jesús, desaparecen los miedos y temores. En Él no hay más lugar para la inseguridad. En Jesús tenemos acceso. Por eso hoy, recibe inspiración para una nueva jornada, pensando En quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él.
El cristianismo no te protege del dolor. Le da una nueva orientación a tu sufrimiento. Te hace grande, te ennoblece y te prepara para conquistas más grandes. Solo ten la seguridad de que en el momento del dolor estés en los brazos de Jesús.
Hoy puede ser un día de victoria con Jesús. Pasar tiempo con Él, de mañana, es como llenar el tanque del Carro con el combustible que lo hará funcionar a lo largo del día. No salgas corriendo para las actividades de la vida. Recuerda el consejo de Jesús: Sin mí, nada podéis hacer
No desistas. Lo primero que Dios hará en tu vida es colocar paz en tu corazón y después, curado de tus ansiedades, Él te usará a ti mismo como el instrumento poderoso para hacer maravillas.
Antes de enfrentar las vicisitudes del dia piensa un poco en el amor maravilloso de Dios por ti. Y que eso te inspire a vivir un nuevo día. Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquel que en él crea no se pierda mas tenga vida eterna
¿El Señor ha colocado la certidumbre en tu corazón pero sabes que los otros no te entenderán? No te preocupes. Lo único que debe importarte es que lo que vas a realizar, es la orden de Dios y, aunque los otros no te entiendan, enfrenta el desafío
Hoy es un nuevo día. ¡Brilla! No te intimides delante de las nubes oscuras que te rodean, no retrocedas, avanza, lucha, trabaja, pero recuerda que, cuando esta vida acabe, solo los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.
El desea lo mejor para ti. Quiere que seas feliz y camines diariamente sin temor. Por eso te aconseja a no contaminar tu corazón. Sal de casa hoy, dispuesto a colocar solo cosas buenas en tu mente. No lo olvides: Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
El justo murió por los injustos, el santo, entregó su vida por los pecadores. Y el hombre no tuvo que hacer nada. Solo recibir. Por gracia, sin pagar nada. Todo lo que tienes que hacer ahora es creer que Jesús te ofrece la vida, y aceptarla.
Hoy, antes de abrir las ventanas de tu vida al nuevo día vuelve los ojos a Dios, como la flor hacia el sol, buscando vida. Abre tu corazón al espíritu, como la tierra seca al rocío de la mañana.
Antes de salir hoy, para enfrentar la vida como ella es y no como te gustaría que fuese, recuerda que: No hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan.
No temas delante de las voces que se levantan contra ti. No huyas. No busques salidas fáciles. El Dios de David es también el tuyo. Puede serlo, si en este momento, antes de partir para la lucha de la vida, tomas tiempo para arrodillarte y declarar con confianza que El te ama.
Haz de este día un día de meditación y reflexión. Escucha la voz de Dios que te habla a través de su palabra. No dejes a Jesús tocando en vano las puertas de tu corazón rebelde. Y recuerda que, El te ama.