Rosalia no leyó lo que decía un video que compartió, y mucha gente no escucho lo que decía un loco revoleando una motosierra y lo fueron a votar tres veces.
A Bullrich le gusta TANTO Argentina que ella misma presentó el proyecto de ley que permite venderle nuestras tierras extranjeros
Esta vieja te permuta La Pampa por una botella de vino
En febrero se mataban a pajas con Bad Bunny en el Superbowl y la hermandad latinoamericana.
En junio se sumaron (muchos por plata) a una campaña sucia, falsa y deshonrosa para desprestigiar a una nación, SOLO porque ganábamos al fútbol.
Le hicieron el juego a los peores países del mundo, se pusieron camisetas de imperios milenarios, todo para sentir que formaban parte de algo moral y victorioso.
El fútbol les dio una "alegría" prestada, que no les pertenece. Disfrútenla. Este deporte nunca les va a dar nada propio. Y nos van a ver ganar de nuevo, no tengan duda.
Cualquier país que quiera medirse con Argentina en derechos humanos lo primero que tiene que hacer es juzgar a sus genocidas y verlos morir en la cárcel, como ellos lo hicieron. De lo contrario, hay que ir cerrando el hocico.
Le reprochan a los jugadores argentinos haberle dado la espalda a la coronación de los campeones del mundo. Maleducados y malos perdedores es lo menos que dicen en la prensa europa y también la estadounidense, parte de la narrativa instalada en el último tiempo, la que ahora los lleva casi a hablar de civilización o barbarie.
Este video lo tomé yo desde la tribuna de prensa. Se los regalo. Lo que vi fue a un grupo de jugadores heridos, con Lionel Messi al frente, de cara a sus hinchas. La coronación, que es hermosa para los campeones (España es un gran y justo campeón) y será inolvidable para Rodri y los suyos y para los hinchas, es una gran puesta televisiva. Ocurre en una porción del campo, de espaldas a más de la mitad del estadio. Y diría que es hasta lógico que así sea (luego, para eso, tenemos la vuelta olímpica). Nadie sabe qué hicieron los franceses en Qatar. Tampoco Argentina reclamó nada. No se reclama pleitesía a los perdedores porque ya bastante tienen con ser perdedores.
El fútbol en la Argentina es de los jugadores y su gente, mucho más que de los protocolos y la televisión, que también existen, por supuesto. Los jugadores argentinos fueron a ponerse de frente a su hinchada. El fútbol en Argentina es más colectivo de lo que creen conocer los cronistas del New York Times o los intelectuales europeos que se asoman a este deporte cada cuatro años.
Hablan de Argentina como individualidad -en contraposición al equipo España- porque no deben haber visto jugar un partido de esta selección en los últimos años. Sólo el que vio lo que armó Lionel Scaloni con Argentina sabe que hizo lo contrario a la idea de que solo sea Messi. Potenció a un equipo, a sus jugadores, a futbolista que podían ser comunes y que se convirtieron en estrellas. Scaloni formó futbolistas de selección. Argentina fue un equipo. No mostró lo mejor en este Mundial y, sin embargo, llegó a la final.
Esos jugadores argentinos tenían la medalla del segundo puesto colgada. Faltarle el respeto a España era sacársela. No me interesa defender todo, no me gustó nada ver a Paredes pelearse en la mitad de la cancha. Somos muchas veces también insoportables y cancheros. Pero, ¿leyeron algún escándalo por el sopapo que Bellingham le pegó al Colo Barco? Ahí estaban entretenidos porque los jugadores mostraron una bandera que reivindica a las Islas Malvinas. Porque cuando ganábamos también éramos los malos.
Somos diversos. Hay de todo. Nosotros también somos Scaloni yendo a calmar a todos. También somos Messi levándonos en la tristeza para abrazar a Yamal. No nos van a hacer creer lo que ustedes quieren creerse. Yo también, como esos jugadores, me hubiera ido a abrazar con los míos, y no estar escribiendo esto en un departamento de Nueva York.
“El 95% de los que se ríen de Argentina quieren escuchar el himno de su país en una final, por eso alientan por otro. Es tan poco el orgullo que tienen por su país que alientan por otro para sentirse ganadores. Yo soy argentino, eso es orgullo”
Grandes palabras de Davo