Un migrante sin hogar se acercó a un vendedor de tacos en Ecuador para pedir comida. El vendedor rechazó el dinero, le preparó algo de comer y luego descubrió que aquel hombre necesitaba mucho más que comida: necesitaba un abrazo. 🥹❤️
‘Yo acredito que hay jugadores que se venden por pendejadas y quedan manchados por toda su vida por eso. Las llamadas (para amañar) en el fútbol siempre existieron. A mí me llamaron alguna vez y les dije ‘ah ya’ y después me miraban a la cara y yo me les reía. Me decían: ‘mira que ya hay un dinero y después del partido te damos el resto, después del penal que tienes que hacer’. Les dije: ‘claro que yo no me voy a vender, mierda’.
— Néicer Reasco