Querida afición extranjera: NUNCA vuelvan a decirle a México que es aceptable o correcto culturalmente. Ustedes no son mexicanos y no comprenden la lucha libre. En México, la lucha libre es cultura y tradición. Decir que tener talentos “extranjeros” con máscara es malo lo vuelve apropiación cultural y una vertiente de racismo. El mexicano amó la historia porque le hizo vivir todas las emociones, y esa es la magia de la lucha libre. Vives. Sientes. Lloras. Ríes. Amas. Siéntese y disfruten. No traten de cambiar la lucha libre. Aros dos caballeros ya son parte de la historia de la lucha libre mexicana y serán elevados como un clásico instantáneo. Grande Mexicano, Chad Gable, Rayo, Bravo, Andrea, Pimpi, Undertaker, Jeremy Borash… Me quito el sombrero ante ustedes. Gracias por amar, respetar y elevar a México a un nuevo sitial.