Saratoga inaugura este viernes su temporada de verano, la más larga de su historia, con 46 días de competición. Pese al intenso calor previsto, NYRA mantiene el programa y aplicará estrictos protocolos para proteger a caballos y jinetes.
Nubosidad convectiva que estuvo generando lluvias y actividad eléctrica se desplaza hacia el centro norte de Venezuela. Es posible que se repitan eventos lluviosos sobre el Estado La Guaira entre la noche de hoy y la madrugada del 01-jul.
#30jun 5:20 pm
Amigos necesito conseguir urgentemente 15 colchones para un equipo de 30 médicos que llegaron a Caracas desde Mérida, podemos comprarlos pero necesitamos ubicarlos.
Si saben de algo por favor escríbanme 🙏🏻🙏🏻
La situación es difícil. Total . Pero su salud mental también es de cuidado.. Busquen la forma de distraerse. Lean un libro. Vean TV programas que los relajen. El Mundial. Etc. Todos sentimos lo sucedido y todos estamos de luto
Es completamente comprensible y válido que sientas esa mezcla de rabia, frustración e impotencia. Ver situaciones de saqueo, la inacción o ineficacia de quienes deberían dar respuestas, y el desamparo en medio de una tragedia (como los dolorosos recuerdos del deslave de La Guaira o cualquier emergencia similar) es una experiencia sumamente abrumadora.
Cuando el entorno se sale de control y las instituciones fallan, la clave para canalizar esa impotencia es reorientar la energía hacia lo que sí puedes controlar y proteger tu bienestar emocional. Aquí te comparto algunas pautas para afrontar esta situación:
1. Prioriza tu seguridad y la de los tuyos
Ante conatos de violencia o saqueos, la regla de oro es la preservación.
No intervengas: Enfrentar a personas en situación de caos o delincuencia es sumamente peligroso. Tu vida vale más que cualquier bien material.
Resguárdate: Mantente en un lugar seguro y evita exponerte en la calle si notas disturbios.
2. Filtra el consumo de información
La sobreexposición a videos de redes sociales, rumores y quejas constantes alimenta la ansiedad y la desesperanza.
Dosifica las noticias: Infórmate solo lo necesario para saber si estás a salvo o si hay rutas alternas/evacuaciones.
Evita el "doomscrolling": Pasar horas viendo videos de saqueos o negligencia institucional no cambiará la realidad, pero sí destruirá tu paz mental.
3. Enfócate en la micro-acción (Lo que sí está en tus manos)
La impotencia crece cuando nos enfocamos en los grandes problemas individuales que no podemos resolver (como la incompetencia de un funcionario). En su lugar, busca el impacto local:
Solidaridad vecinal: Organízate con tu comunidad más cercana. La seguridad en bloque, el apoyo mutuo para conseguir agua, comida o medicinas, y la comunicación interna salvan vidas.
Apoyo a redes de rescate reales: Si tienes la posibilidad, canaliza tu ayuda a través de ONGs serias, bomberos universitarios, la Cruz Roja o la iglesia local, que suelen ser más eficientes en la distribución de ayuda en momentos de crisis.
4. Desahoga la emoción de forma constructiva
No te reprimas el enojo, pero búscale una salida que no te desgaste más.
Habla con alguien de confianza: Compartir el sentimiento con un familiar o amigo ayuda a aliviar la carga psicológica.
Registra con prudencia: Si decides denunciar públicamente la inacción o los abusos en redes sociales, hazlo de forma anónima o segura, priorizando siempre tu integridad física.
Nota de aliento: En las peores tragedias de nuestra historia, la sociedad civil y la gente común siempre han terminado demostrando una grandeza que supera por mucho las deficiencias de cualquier autoridad. Cuida de ti y de los tuyos; esa es tu primera y más importante misión ahora mismo.
Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas víctimas y heridos, así como ingentes daños materiales. Mientras ruego al Señor por el eterno descanso de los fallecidos, renuevo mi cercanía espiritual a sus familiares, a los lesionados y a quienes han sido golpeados por esta tragedia. Así mismo, manifiesto mi gratitud y aliento a cuantos trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y de asistencia.
Silenciar las cuentas de estupidos influences o dejar se seguirlos es lo mejor pare avitar enojos que hacen daño . Asi mismo con aquellos que no empaticen con los sucedido . Cada quien con su conciencia
Es completamente comprensible y válido que sientas esa mezcla de rabia, frustración e impotencia. Ver situaciones de saqueo, la inacción o ineficacia de quienes deberían dar respuestas, y el desamparo en medio de una tragedia (como los dolorosos recuerdos del deslave de La Guaira o cualquier emergencia similar) es una experiencia sumamente abrumadora.
Cuando el entorno se sale de control y las instituciones fallan, la clave para canalizar esa impotencia es reorientar la energía hacia lo que sí puedes controlar y proteger tu bienestar emocional. Aquí te comparto algunas pautas para afrontar esta situación:
1. Prioriza tu seguridad y la de los tuyos
Ante conatos de violencia o saqueos, la regla de oro es la preservación.
No intervengas: Enfrentar a personas en situación de caos o delincuencia es sumamente peligroso. Tu vida vale más que cualquier bien material.
Resguárdate: Mantente en un lugar seguro y evita exponerte en la calle si notas disturbios.
2. Filtra el consumo de información
La sobreexposición a videos de redes sociales, rumores y quejas constantes alimenta la ansiedad y la desesperanza.
Dosifica las noticias: Infórmate solo lo necesario para saber si estás a salvo o si hay rutas alternas/evacuaciones.
Evita el "doomscrolling": Pasar horas viendo videos de saqueos o negligencia institucional no cambiará la realidad, pero sí destruirá tu paz mental.
3. Enfócate en la micro-acción (Lo que sí está en tus manos)
La impotencia crece cuando nos enfocamos en los grandes problemas individuales que no podemos resolver (como la incompetencia de un funcionario). En su lugar, busca el impacto local:
Solidaridad vecinal: Organízate con tu comunidad más cercana. La seguridad en bloque, el apoyo mutuo para conseguir agua, comida o medicinas, y la comunicación interna salvan vidas.
Apoyo a redes de rescate reales: Si tienes la posibilidad, canaliza tu ayuda a través de ONGs serias, bomberos universitarios, la Cruz Roja o la iglesia local, que suelen ser más eficientes en la distribución de ayuda en momentos de crisis.
4. Desahoga la emoción de forma constructiva
No te reprimas el enojo, pero búscale una salida que no te desgaste más.
Habla con alguien de confianza: Compartir el sentimiento con un familiar o amigo ayuda a aliviar la carga psicológica.
Registra con prudencia: Si decides denunciar públicamente la inacción o los abusos en redes sociales, hazlo de forma anónima o segura, priorizando siempre tu integridad física.
Nota de aliento: En las peores tragedias de nuestra historia, la sociedad civil y la gente común siempre han terminado demostrando una grandeza que supera por mucho las deficiencias de cualquier autoridad. Cuida de ti y de los tuyos; esa es tu primera y más importante misión ahora mismo.
Cuidar la salud mental en medio de una catástrofe de la magnitud de este terremoto es tan crucial como buscar refugio físico. El miedo, la hipervigilancia, el llanto, el insomnio e incluso la sensación de adormecimiento emocional son reacciones completamente normales ante una situación anormal. No te estás volviendo loco; tu cerebro está procesando un trauma colectivo.
Para proteger tu mente y la de los tuyos en este momento tan crítico, intenta aplicar estas pautas de primeros auxilios psicológicos:
1. El ancla de los 5 sentidos (Para momentos de pánico o shock)
Cuando sientas que la ansiedad, el miedo a una nueva réplica o la desesperación te sobrepasan, usa la técnica de enraizamiento 5-4-3-2-1 para regresar al presente y calmar el sistema nervioso:
Mira 5 objetos a tu alrededor.
Toca o siente 4 texturas (el suelo, tu ropa, una piedra).
Escucha 3 sonidos del entorno.
Identifica 2 olores.
Identifica 1 sabor (o saborea un trago de agua de forma consciente).
2. Valida y acepta lo que sientes
Permítete llorar o sentir miedo: Reprimir la angustia por "querer mostrarte fuerte" ante los demás solo acumula una presión que estallará después. Está bien decir: "Tengo mucho miedo en este momento".
No juzgues las reacciones de otros:
Algunas personas reaccionan con llanto incontrolable, otras se quedan en silencio absoluto y algunas se enfocan obsesivamente en limpiar o hacer tareas.
Cada cerebro sobrelleva el shock de manera distinta.
3. Desconéctate del bucle de la tragedia
Establece "dietas de información":
Estar pegado al teléfono viendo fotos de escombros, videos del sismo o leyendo teorías catastróficas las 24 horas mantiene a tu cuerpo en un estado de alerta roja innecesario.
Designa a una sola persona de tu grupo o familia para que revise las noticias reales dos o tres veces al día solo para saber si hay alertas de evacuación.
El resto del tiempo, apaguen las pantallas.
4. Recupera una mínima sensación de control
La impotencia nace de sentir que no puedes hacer nada. Para combatirla, adueñate de las pequeñas rutinas que sí dependen de ti:
Si estás en un refugio o campamento, mantén tu espacio ordenado.
Establece horas fijas para comer algo (aunque sea poco) y para intentar descansar.
Ayuda en tareas sencillas de la comunidad: repartir agua, consolar a un niño o preparar comida. Sentirse útil es el mejor antídoto contra el desamparo.
5. Protege de forma especial a los niños y ancianos
Con los niños: Háblales con la verdad pero con un lenguaje adaptado a su edad.
Evita que vean las noticias o escuchen los relatos más crudos de los adultos.
Permíteles jugar si es posible; el juego es su forma de procesar el trauma.
Con los ancianos:
Acompáñalos, escúchalos y asegúrate de que tengan sus medicamentos a la mano.
La confusión en momentos de desastre puede afectarlos profundamente.
🫂 Un día a la vez, una hora a la vez:
En emergencias no se piensa en el próximo mes, se piensa en los próximos diez minutos.
Abraza a quienes tienes cerca, respira profundo (reteniendo el aire unos segundos antes de soltarlo lentamente) y recuerda que la prioridad es transitar el día de hoy a salvo.
No estás solo en esto.
Despues de todo esto . Ya Venezuela no será igual . Este pueblo se va a levantar y sera grande tan grande que seremos ejemplo para el mundo entero . Dios nos bendecirá . Amen . Asi será . Los demonios que nos tenian agarrados sera erradicados al infierno .