Creo firmemente que hay personas que inventamos, que imaginamos, que solamente viven en esta red social. Deben ser necesarias para descargar todos nuestros sentimientos más primitivos.
Me he perdido muy pocos partidos del Arsenal en los últimos años. Tengo que remontarme a la época de Wenger para encontrar en mi memoria una paliza de esta naturaleza. El resultado se quedó corto. Hoy se toma como excepción pero obliga a una buena reflexión para utilizarla en todos los sentidos.
El Brigthon no se escuda en la falta de estrellas para atacar, dominar o salir jugando. Juega igual en Old Trafford o en su cancha. El desarrollo de la autoestima de sus jugadores comienza con la idea audaz de su entrenador. Una institución que fue forjando su identidad con el correr de los años.
Un primer tiempo sobresaliente del Brighton. Una unidad colectiva que funcionó a la perfección, lo maniató con marcas individuales y siempre encontró un pase disponible para romper la organización del Arsenal.
Ya el VAR no funciona en el mundo ni de lo que no necesita de la participación humana.
Bajense, reinventenlo o hagan algo, pero ya intentaron de todo y no para de ser un fracaso...
Odegaard demuestra que hay genios que juegan en cámara lenta. Trota con la pelota en los pies percibiendo todo su entorno, cambia de dirección, estudia el panorama para colocar el pase en pasillos muy pequeños. Todo gira a su alrededor, su equipo y el rival. Su serenidad conmueve cuando está rodeado y encima le agregó el gol. Clase maestra de fútbol de verdad.