No hay que olvidarse nunca quien estuvo ahí para calmarte cuando tenias un ataque de llanto, de miedo, de angustia, o de enojo. No hay que olvidarse nunca quien nos prestó un hombro, un beso, un abrazo. No hay que olvidarse nunca de quien nos refugió cuando afuera era tormenta.
Mi nivel de cansancio ya no se arregla con 8 horas de sueño. literal necesito irme a una cabaña sin señal y no tener que tomar una sola decisión como por tres meses
Nunca juzgaré a una persona que se rompe y comienza a llorar por algo pequeño, porque sé muy bien que no está llorando solo por eso, sino por todo lo que ha estado aguantando hasta ese momento.