"Mi mamá tenía 61 años, era enfermera. Este señor la mató a golpes, la desfiguró y la tiró en un baldío. Nosotros encontramos el cuerpo. Nos arruinó la vida. Jamás pensé estar acá, siempre lo veía desde afuera". Tremendo testimonio en la marcha. #NiUnaMenos
qué maravilloso estar en la facultad y caer en el hecho de que te está dando clases un tipo o una tipa que la gente pagaría muchísima guita por escucharlos dar una charla o un seminario
Me di cuenta que me sacaste la foto, me dijo, mientras seguía escribiendo.
Desde ese teléfono se comunicaba con Gaza todas las tardes.
Desde ahí respondía los miles de mail que le llegaban por día.
Ahí, en ese escritorio lleno de papeles, escribía sus sermones, sus encíclicas y sus cartas.
Era un lugar chiquito, sencillo, austero... pero entraba un hombre y un pastor enorme.
Te voy a recordar siempre con enorme ternura.