This is a little known piece of knowledge for the Reels generation, but scenes used to have many other scenes attached to them, and you were required to watch all of them - we called the combination ‘movies,’ and sometimes some scenes were good but more were bad.
Aquí está perfectamente explicada por Jesús G. Maestro la idea preilustrada de que la felicidad consiste justamente en "no tener nada que contar". "Y fueron felices y comieron perdices" da fin a la novela porque, como dijo Rafael Sánchez Ferlosio en uno de sus pecios, "El argumento se quedó parado y sobrevino la felicidad."
Aquí procede la dualidad entre los personajes de "destino" y los personajes de "carácter". En los personajes de destino hay un nudo que deshacer, una peripecia que contar, una subordinación de las acciones al todo, el Destino, del que reciben su sentido. Por eso al destino no le encaja la comedia, por eso el destino raramente se aparta de la desventura. Sería un contrasentido decir "Mi destino era ser feliz". No, la felicidad consiste justamente en escapar de las garras del destino. La idea de destino estaba bien expresada en un refrán castellano que aprendí del propio Rafael : "El potro que ha de ir a la guerra, ni lo come el lobo ni lo aborta la yegua".
Por el contrario, en los personajes de carácter, cada situación es una repetición, con notas diversas, de las propias características del protagonista. No hay una subordinación del personaje al destino deparado por la trama, sino una subordinación de la trama a la esencia del personaje. Chaplin es un personaje de carácter, lo mismo que Laurel y Hardy o Buster Keaton. Ahí es donde encaja la comedia. Y sería un error suponer que las convenciones narrativas de la comedia son menos exigentes que las del drama o la tragedia: de los personajes de carácter se espera siempre una actuación condigna con su personalidad.
El genio de Cervantes consiste en haber reunido en la misma obra las ideas de destino y carácter. La tragedia de Don Quijote consiste en ser un personaje de carácter que quiere ser un personaje de destino. Por eso se estrella en el fracaso una y otra vez.
Todas estas reflexiones, me importa subrayarlo, no son mías. Emanaron de aquellas veladas veraniegas tan productivas hace más de 20 años en la casa de Rafael Sánchez Ferlosio en Madrid, cuando entre el humo de los cigarrillos y los vasos de grappa, hacíamos lecturas en voz alta de 'La Celestina' y de fragmentos de 'El Quijote'. Llegamos a leer también la obra de Carl Schmitt, 'La dictadura'.
Rafael leía, yo leía y Rafael reflexionaba sobre lo que leíamos. Aquello sí fueron lecciones inolvidables de Filosofía.
Tiempos felices de juventud y energía.
@jaime_srr Siempre que leo estas cosas me acuerdo del terraplanista que murió en un accidente con un cohete porque quería ver la curvatura por si mismo. Ese tipo era más científico que el típico divulgador listillo que trata al resto de chimpancés.
The father of seven has not finished a thought in four years. he is just moving. feeding. driving. wiping. his brain is soup and his back is finished and he has no opinions about civilization he is too tired for opinions. and meanwhile civilization is growing out of him like he is dirt and he doesnt even notice because there is milk on the floor again. the childfree man has read eleven books this year about the decline of the west and he is the decline and the books are the evidence and he will understand this at fifty eight in a room that is very clean and very quiet
For thousands of years, actors were viewed with a respect level somewhere between clowns and prostitutes. Thanks to social media, it's clear today that most of them deserved that esteem.