Ayer escuchaba la entrevista de Milei con Majul y no podía dejar de pensar en esta nota.
Realmente el tipo (osea, digamos, el presidente) habla de pobreza, de terroristas o de intentos de golpe como si estuviera cantando “La Farolera”: dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho, y ocho, dieciséis… 🎶
El Estimador Mensual de Actividad Económica lleva una caída de 4,5% desde que el ministro Caputo dijo que empezaban los mejores 18 meses de las últimas décadas. Para que no entremos en recesión formal, agosto y septiembre tendrían que crecer 2,9% intermensual cada uno. Una dinámica cada vez más preocupante.
El Presidente dice que acá no hay problema de deuda porque el crédito es apenas 12% del PBI. El número le da.
Le falta el otro: el 36% de los que deben menos de $90.000 no puede pagar. Y entre los de 18 a 25 años, la mora pasa el 40%.
Se presta poco, por montos chicos, y aun así millones no llegan.
Escribí sobre por qué pasa y cómo se sale: https://t.co/ZDTjs7s7x7
MAL APRENDIZAJE HOY, PEORES SUELDOS PARA LOS ARGENTINOS DE MAÑANA
Lamentablemente, PISA 2025 confirmó lo que intuíamos: Argentina volvió a caer en matemática, lectura y ciencias, el peor resultado en casi dos décadas. El diagnóstico ya está. Más allá de la preocupación, hay que pensar cómo resolverlo. Afortunadamente, muchos expertos han estudiado el tema en profundidad.
La base es lectoescritura y matemática. Si un chico no sale de la primaria sabiendo leer, escribir y razonar con números, armamos mal el jenga. Y todo lo que viene después se apoya en una base que no se sostiene.
Puede ser menos glamoroso que hablar de robótica o inglés en segundo grado, pero esos son los cimientos de lo que sigue. Alguien que no tiene razonamiento lógico no podrá luego hacer física, química o biología. Alguien que no tiene comprensión cabal de textos no puede entender historia o cívica.
Hay muchas experiencias exitosas. No hace falta reinventar nada, solo ver cómo funcionaron esos modelos. La semana pasada estuve en Brasil con Camilo Santana, senador y exministro de Educación. Estuvo a cargo de nacionalizar la revolución educativa que tuvo lugar en su estado, Ceará, desde el primer gobierno de Lula.
Francia paga más a los maestros que eligen dar clase en las escuelas más difíciles, porque ahí es donde más se necesita a los docentes más capacitados. Finlandia reconstruyó su sistema completo a partir de la formación de sus maestros como profesionales de alto nivel, y lo hizo probando, midiendo y corrigiendo durante años hasta encontrar lo que funcionaba.
Ningún país mejoró de la noche a la mañana ni con una fórmula mágica. Mejoraron siendo inventivos, rigurosos y consistentes con lo básico durante mucho tiempo. Esa es la conversación que la Argentina tiene pendiente.
La educación es una urgencia de largo plazo, y así tenemos que tratarla. Adiviná si es una prioridad para este gobierno.
"Traten de convencer a sus padres de que saquen los dólares del colchón"
Luis Caputo les pidió a los alumnos de la Universidad Di Tella que "no se enojen con sus papás cuando les dicen que no van a sacar la plata'" y agregó: "Todavía tienen miedo de que los bancos se los roben".
Participé de la comitiva multipartidaria que viajó a Brasil a reconstruir el vínculo con el país vecino, con quien nos une una relación estratégica y permanente, además de ser nuestro principal socio comercial.
Agradezco al canciller Mauro Vieira, gran amigo de nuestro país y ex embajador en Buenos Aires, quien me recibió en Itamaraty para reforzar los más de 200 años de historia compartida. Brasileños y argentinos somos hermanos, se nota apenas uno cruza la frontera, y eso no lo cambia ningún exabrupto.
Sobre el tema en cuestión: las plataformas son animales que no habíamos visto antes. Yo lo que hice fue comentar un libro. Tecnofeudalismo de Varoufakis mete el dedo justo ahí, y es una discusión que excede la economía, es sobre la coerción de estas plataformas y la renta que nos extraen a todos de maneras novedosas para la humanidad. Eso no lo hacen un shopping ni un banco regulado, y sí lo hace Meta: si no mirá los 17.000 millones que aceptó pagar para cerrar una demanda que los acusaba de diseñar sus productos para generar adicciones en menores. Esto en Estados Unidos, donde vos vivís.
Por eso hablo de feudos: no hay alternativa real y te extraen tus datos, como renta al siervo de la gleba. El señor feudal también te "dejaba elegir", podías irte a otras tierras. La pregunta nunca fue si hay salida, sino cuánto poder de extracción tiene quien te cobra.
(Por cierto: en el mundo medieval, el señor feudal no solo tenía vasallos y siervos a los que extraerles una renta, también tenía bufones y juglares que celebraban sus gestas.)
Te concedo algo, Sebastián: Mercado Libre construyó una plataforma muy buena, que por cierto cobra 80 millones de dólares al año en subsidios que hasta AFIP pensaba que no correspondían. Coincido, como decís, en que "puede discriminar en favor de sus productos, modificar las reglas cuando los vendedores ya están cautivos u obstaculizar la competencia". ¿Querés pruebas? Hace tres semanas les avisaron a los vendedores que subían las comisiones sin decirles cuánto.
Y tomo tu analogía. Pero el shopping no sabe qué mirás, no te muestra un precio distinto al del local de al lado calculado sobre tu historial, no te presta plata a una tasa usuraria de más del 700% anual, y no llama a tus compañeros de trabajo si te atrasás con los pagos.
Las tarjetas que mencionás están reguladas. Mercado Pago hace lo que hace una tarjeta y lo que hace un banco, con más información que los dos, y sin las obligaciones de ninguno. Pedir que eso se discuta es pedir que el mercado tenga las reglas que vos mismo admitís que hacen falta, cuando decís que el vendedor puede quedar cautivo. No se puede llamar mercado libre a un lugar donde uno solo escribe las reglas y las cambia cuando quiere.
Queda claro en estas cuestiones que nuestras opiniones tienen una dimensión no solo económica, sino también moral. Estamos en lados distintos, Sebastián. Gracias por tu comentario.
Queda claro el malestar que genera la discusión sobre la distribución del ingreso. De un lado están las plataformas y sus defensores: no es casual que quien me corrige sea uno de los responsables de la reforma previsional de 2017, la que le recortó movilidad a los jubilados. Del otro lado están los jubilados, los que se quedan sin trabajo, los que no llegan a fin de mes.
Un día defienden a millonarios que quieren comprar tierra argentina por si viene la Tercera Guerra Mundial. Al otro, a empresas que abusan de su posición dominante. Mientras tanto celebran el blanqueo, el RIGI, la baja de Bienes Personales y de impuestos a autos de lujo.
Martín Lousteau comparó a Mercado Libre y Amazon con una mafia —y también con el feudalismo— porque cobran una comisión a quienes venden en sus plataformas.
Es difícil meter tantos errores económicos en tan pocas palabras.
Mercado Libre no encontró una plataforma tirada en la naturaleza y se apropió de ella, como el señor feudal se apropiaba de la tierra. La creó. Invirtió durante años, reunió compradores y vendedores, construyó sistemas de pagos, reputación, seguridad, crédito y logística, y les permite a miles de empresas llegar a consumidores a los que jamás llegarían por sí solas.
La comisión no es un peaje por “dejarte entrar”. Es el precio de todos esos servicios.
Si al vendedor no le conviene, puede vender en su propio local, por su página web, Instagram o WhatsApp. Probablemente venda menos. Y esa diferencia revela precisamente el valor que genera Mercado Libre.
Por supuesto que una plataforma puede tener poder de mercado y ejercerlo de manera anticompetitiva. Puede discriminar en favor de sus productos, modificar las reglas cuando los vendedores ya están cautivos u obstaculizar la competencia. Todo eso merece ser estudiado. Pero hay que demostrarlo. Cobrar una comisión no demuestra nada.
Con el criterio de Lousteau, un shopping es una mafia porque cobra alquiler, una tarjeta porque cobra al comercio, una editorial porque se queda con parte del precio del libro y hasta un diario porque cobra por publicar publicidad.
Que Lousteau diga y haga pavadas no sorprende. Como ministro de Economía creó la Resolución 125 y casi lleva al país a una guerra civil. Lo notable es que, además, pretende seguir dando lecciones de economía.
Confundir el precio de un servicio voluntariamente contratado con una extorsión mafiosa no es una crítica al capitalismo. Es no haber entendido cómo funciona un mercado.
Hola Martín, gracias por la respuesta.
Tenés razón en algo: Argentina fue refugio. Lo fue para tus abuelos y los míos, sin pedirles pasaporte ni patrimonio. Esa hospitalidad nos distingue hasta hoy. No te vi igual de hospitalario cuando rechazabas la inmigración en España, que te acogió a vos. Se ve que es un tema de plata. Como todo lo que decís. Y hacés.
¿Hay que vender la Argentina refugio para que se la queden los ricos? ¿O cuidarla para todos los argentinos? Me parece que mis compatriotas (los tuyos no sé bien cuáles son) ya se expresaron cuando el gobierno que apoyas -por convicción o por conveniencia- intentó la extranjerización de tierras.
Entiendo que estás armando un negocio con los recursos y la ubicación privilegiada de nuestro país para tus amigos millonarios, esperando el momento de la Tercera Guerra Mundial. Suerte con eso.
Un grupo de millonarios compró 32.000 hectáreas en Mendoza para sobrevivir al fin del mundo. Paneles solares, huerta, ganado, pista de aterrizaje propia.
Pero hay dos problemas. Ahí adentro su fortuna no vale nada: no hay a quién pagarle. Entonces, ¿quién va a cocinar? ¿Quién arregla un panel roto? ¿Quién sutura una herida? ¿Quién limpia el baño?
Escribí sobre Wamani, el “guardián de las montañas”👇
https://t.co/K4L0d3LUtd
Jorge Luis Borges decía: "Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento, el momento en que el hombre sabe para siempre quién es".
En este gobierno son valientes con el dolor ajeno y cobardes cuando les toca hacerse cargo.
Orwell imaginó un poder que prohíbe los libros. Huxley imaginó uno donde no hace falta: nadie quiere leerlos.
Cuarenta años después, Neil Postman, sociólogo, escribió que la política, las noticias y la educación iban a terminar siendo "un accesorio simpático del mundo del espectáculo". Hablaba de la televisión.
Este video es la prueba de que tenía razón antes que nosotros.
Escribí sobre esto, y sobre por qué la salida no es indignarse con el video sino preguntarnos qué tipo de conversación nos queda posible: https://t.co/nMC5riYAkr
“El endeudamiento es una consecuencia de como está estructurado el modelo que tiene Milei”
Martí Lousteau (@GugaLusto ) analizó las causas del aumento de morosidad en la Argentina.
SE CAYÓ LA VENTA DE LA SOBERANÍA
El capítulo que iba a votarse en el Senado no protegía la casa ni la tierra de los argentinos: habilitaba a grandes capitales extranjeros a comprar suelo productivo y podía acelerar futuros desalojos.
Era una especie de RIGI del suelo, el recurso más preciado y finito que tenemos, sobre el que se basa la soberanía. Liquidábamos stock para financiar el flujo. Y retirábamos a la Nación para que cada provincia se arreglara por su cuenta. Un proyecto que, además, careció de transparencia desde el inicio.
Es una buena noticia. La movilización social y el rechazo político alcanzaron para generar consenso y frenar una iniciativa que amenazaba a los argentinos y su futuro.
Acá la ley obliga a destinar no menos del 10% del presupuesto de salud a salud mental. Este año se asignó el 1,65%.
El Bonaparte, único hospital nacional especializado, fue intervenido por decreto: casi 200 despidos y guardias cerradas.
Tenemos un activo que muchos países desarrollados perdieron: el 70% de nuestros jóvenes tiene vínculos familiares cercanos. Desfinanciar, mientras tanto, es ir a contramano del diagnóstico.
Escribí todo esto en la última entrada de mi Substack. 🔗 https://t.co/HSIEsu27lI
Hace poco leí el estudio más grande sobre salud mental: 2,5 millones de personas en 84 países (Sapien Labs, 2026).
El hallazgo es incómodo: cuanto más rico es el país, peor está la salud mental de sus jóvenes.
Entre los diez mejores: Ghana, Nigeria, Zimbabue, Kenia, Tanzania. Entre los diez peores: Japón, Reino Unido, Australia.
Cuatro factores explican el 75% del derrumbe: la calidad de los vínculos familiares, el sentido de pertenencia, la edad del primer celular y la comida ultraprocesada. Ninguna es autogestionable ni se resuelve con una app y, sin embargo, la respuesta que ofrecemos es siempre individual. Es la ""happycracia"": convertir un problema estructural en un problema personal. Mientras trabajás en vos, las causas sociales de malestar siguen intactas.