No creas que tienes que actuar de acuerdo a lo que las costumbres han establecido para tu sexo. El mejor modo de cuidarte es invertir tu tiempo en estudiar, y en contribuir a desarrollar el conocimiento.
Voy descalza, con un bastón, un vestido me cubre los miembros y tengo la dura tierra en vez de un lecho. Soy dueña de mi vida para saber tanto y más que las ménades para cazar.
Yo, Hiparquía, no seguí las costumbres del sexo femenino, sino que con corazón varonil seguí a los fuertes perros. No me gustó el manto sujeto con la fíbula, ni el pie calzado y mi cinta se olvidó del perfume.