Madurar es saber decir:
Sí, me gustas un chingo, pero tenemos planes distintos y buscamos cosas diferentes de la vida.
No va a funcionar. Gracias por tu tiempo, te deseo lo mejor y espero verte logrando todas las metas que me contaste.
Dicen que si conoces a la persona correcta en el momento equivocado, la vida volverá a juntarlos. Porque las almas que conectan están destinadas a permanecer juntas.