No me interesa analizar el partido, no me interesa el DT, no me interesa el arbitraje. No me interesa cualquier nimiedad de la que seguramente vayan a hablar los mulos de esta dirigencia.
Hace más de 20 años que somos esta mierda. Los responsables son estos y siguen en el club.
El gran problema de este Independiente es que nunca sabe interpretar los momentos de los partidos. Es imperdonable que te lo empaten a falta de 20 segundos después de un gran PT y con ellos confundidos. El segundo tiempo faltaron piernas y reacción. Otra tristeza, otro fracaso
Independiente jugó 65 minutos bárbaros, entendiendo el partido y como para golear. Estaba para 3-0, pero Quinteros pensó demasiado temprano en lo que viene e hizo los cambios para que se lo empaten. Ganar siempre sirve pero otra vez la muestra de ser un equipo poco confiable.
Se apuró un montón el DT con los cambios. No se entiende la salida de Marcone, era el mejor momento para tener a Montiel en cancha. Para colmo te tira el equipo atrás con Fedorco, es muy cagón.
Qué noche. Los sommeliers de alegrías ajenas, si 23 o ¡19!, el triunfo vintage por el clima y las formas, todos condimentos distintos y hermosos. Jugando así no vamos a llegar a ningún lado pero hoy hay que beber y celebrar porque no les va a alcanzar la vida.
Con nada, sin dar dos pases seguidos. Con pánico escénico en algunos jugadores. Con ellos agrandados y canchereando (gracias Maravilla). Fue el “una vida de grandeza y otra de mediocridad” hecho partido. La camiseta juega. La historia, la que ellos dicen haber cambiado, también.