Pediste perdón una sola vez en tu vida por un gol. Le sonreíste al Muñe, a Brito y a todo el de River que te mostró la camiseta. Vos lo sabés y nosotros lo sabemos. Con eso nos alcanza.
que ganas de una BUENA pinta, pero de las heladas amarguitas mientras suena unos brasileros o unos nacionales tranquilos o los redondos al palo cualquier cosa