Yo creci muy muy pobre y siempre pensé en que ganas de tener plata para compartir cosas con la gente que quiero. Realmente no existe ninguna otra razon para querer tener plata. Que vida miserable tenes que tener para contarle las monedas a tu compañero de vida
me encantaría tener una pareja que me escriba sin importar la hora o el tema, sí amor cuéntame cómo el viento te desacomodó el cabello, cómo te duele la pancita, cuéntame si te pediste un café diferente.