El hincha de River nunca le tuvo odio a Belgrano post 2011. Y tomar la final como una revancha de algo sería caer en un pensamiento de equipo chico. Se supo siempre que ellos fueron el último eslabón de una cadena de desgracias, y solamente tuvieron la suerte de ser el rival de turno como la hubiese tenido cualquiera que enfrente a aquel River destruido anímicamente.
El morbo que quieren instalar es más por el chiquitaje que se instala afuera que por lo que realmente significa el partido. Es una final y punto, y nada tiene que ver con la instancia que se jugó en el pasado. Para ellos ganar el domingo significará la victoria más importante de su historia y para River una vuelta olímpica muy importante y necesitada, pero no mucho más. Las cosas como son.
Empieza a asomar de a poco pero firme el River de Gallardo que todos alguna vez conocimos. Empieza a sonar más seguido "este es el famoso River" en las tribunas. Le ganamos a Boca y todos temen de jugar en el Monumental. El mundo se vuelve un lugar mejor y más lindo.
✅️ GANAMOS, GUSTAMOS Y GOLEAMOS
✅️ ESTE ES EL FAMOSO RIVER
✅️ FRANCO MASTANTUONO.
✅️ ACUÑA VOLVIÓ A SER ACUÑA
✅️ KEVIN CASTAÑO ES BUSQUETS
✅️ NOS COJIMOS AL PODER
ESTO ES EL RIVER DE GALLARDO
Increíble, toda gente relacionada con el mundo Boca invitaron al sorteo de la Libertadores. Más obvio imposible, los van a poner en el grupo más fácil.
Gallardo: “Al hincha le digo que el equipo va a funcionar. Primero porque tenemos buenos jugadores. Segundo porque estoy convencido de que vamos a jugar mejor. El hincha de River lo entiende y le agradezco todo el tiempo porque siempre acompaña. Todo es urgente, pero una casa no se hace de la noche a la mañana. Yo no le miento: hoy no jugamos bien, pero vamos a jugar mejor”.
Cuando te digan que solo es el DT de River, estás equivocado. El tipo llego y se puso a hacer el laburo de todos los inoperantes que tenía el club. Marcelo Daniel Gallardo.
Este hijo de mil puta le acaba de gritar un gol a su país en unos cuartos de final de unos Juegos Olímpicos.
El pueblo no tiene que olvidar. De gritarle un gol a tu país no se vuelve.
Gonzalo Peillat, ex argentino.