Hace 215 años encontramos nuestro camino para siempre: el camino de la dignidad, la igualdad y la libertad. En estos días duros que vivimos, renovemos la certeza de que, en oración, en acción y como nación unida, junto a la solidaridad permanente de los pueblos del mundo.
Es tiempo de elevar la solidaridad y la acción eficaz, siempre en unión de la comunidad y en unión nacional por encima de las diferencias. Nuestras oraciones hoy más que nunca por nuestro pueblo.
¡Nuestro abrazo a todos y todas! ¡Venezuela Renacerá!
El pueblo venezolano con su fuerza espiritual y humana afronta esta terrible tragedia provocada por la fuerza sísmica de la naturaleza, con grandeza, fe, amor y esperanza.
Que la oración acompañe el rescate y que la unión abra el camino de la reconstrucción.
Estamos en oración permanente por nuestro pueblo y nuestra Patria en este momento tan doloroso. Otra vez sabremos salir airosos, fuertes, unidos y de pie. ¡Que Dios proteja a Venezuela!
Ante el poderoso terremoto que ha golpeado a nuestra Patria, nuestras oraciones por las familias venezolanas afectadas. En esta hora difícil el llamado es a la unión nacional, a la serenidad y al amor. ¡Nuestro corazón con toda Venezuela!