Entrando al 2026 con tranquilidad, porque ya no tengo nada pendiente con nadie. Perdoné a quienes nunca me pidieron disculpas, también aprendí y me perdoné a mí misma, porque sé que también me equivoqué.
Bye 2025!
obvio que evito encariñarme con las personas, porque mis emociones no son suaves; si te llego a querer lo hago con el alma entera. Y si me fallás, me dolerá como si me quemara, no tengo un punto medio: o te entrego todo o mejor no me acerco.
yo era la amiga que a todo decia “si”, no importaba lo que tuviera que hacer, yo siempre movía o hasta cancelaba todo para no “quedar mal” a nadie. Con el tiempo me di cuenta que nadie mueve sus cosas por mi, así que tuve que aprender a decir “no puedo.”
Madurar es entender que no tienes que obligar a nadie a dedicarte tiempo, ni a responder rápido, ni a cambiar algo que no quieren cambiar, las acciones tienen mas valor por iniciativa propia, no porque tu lo tengas que pedir.