Fui a ver ¿Querés ser mi hijo?, la película de Wanda Nara. Como seguramente vamos a hablar bastante de ella, quería verla para poder opinar con conocimiento.
La película no es mala. Es MALÍSIMA.
Dura una hora y media, pero les juro que sentí que estuve tres horas en el cine. Es aburrida, no da risa y parece una sucesión de escenas que no terminan de conectar entre sí. Y Wanda, pobrecita, tampoco actúa nada bien.
La historia es más o menos así: ella descubre que su novio de toda la vida la engaña, se separa y vuelve a su departamento de soltera. Hasta ahí, todo bien. Pero resulta que para conseguir el trabajo de sus sueños necesita ser madre. Por qué? Ni idea, porque la película tampoco se molesta demasiado en explicarlo. Entonces le pide a su vecino, interpretado por Agustín Bernasconi, que se haga pasar por su hijo en una reunión con sus posibles futuros jefes. En el medio se van conociendo, se terminan enamorando y listo, fin de la película.
Pero más allá del poco sentido que tiene la historia, lo peor es que no entretiene. Las situaciones son forzadas, los chistes no funcionan y todo se hace eterno. Una comedia romántica que no logra hacerte reír ni engancharte con el romance.
Igual, vayan al cine y saquen sus propias conclusiones.
El de gorrita que se esconde es @sangarciacorre uno de los mejores críticos de cine del país. Acá su crítica recién sacada del horno https://t.co/7xgD7hvVqY