Amo la música de Fito y a él lo quiero mucho.
Su enojo en el show de Mar del Plata me parece sincero y entiendo lo que quiso defender.
Igual, hay algo de esa escena que me hace ruido: los de seguridad también son empleados, probablemente siguiendo órdenes.
Con el micrófono y el público de su lado, podría haber dirigido el reclamo a quien organizó ese operativo. En esa descarga sobre los que tenía más a mano sentí un exceso, algo de demagogia.
Solución para la rumiación mental:
1. Detectarla
2. Sustituirla por una práctica de contemplación pura.
3. Hacerlo las suficientes veces para que la rumiación se convierte en un trigger que te lleve a un hábito positivo.
Venus retrograda en Escorpio desde hoy. sábado 3/10 al 13/11. El 25/10 vuelve a Libra. Nos sugiere un período de revisión: qué valoramos, qué esperamos recibir, qué estamos dispuestos a dar y qué acuerdos dejaron de representar ciertas relaciones tal como las concebimos hoy.
Escorpio no revisa solo por curiosidad. Revisa también porque algo le huele raro.
Ahí pueden volver preguntas incómodas. ¿Esto todavía me gusta o me acostumbré y algo se perdió? ¿Estoy dando porque quiero o lo voy anotando en mi libreta invisible de cosas que me deben? ¿Lo que llamamos acuerdo fue alguna vez realmente hablado? ¿Cuánto de lo que deseo del otro lo expreso y cuánto espero que el otro adivine?
También puede aparecer esa contabilidad afectiva que nadie reconoce llevar pero que, llegado el momento, tiene fechas, montos, capturas de pantalla y una memoria impecable.
Venus también habla de intercambio, placer, deseo, valor. Retrogradando en Escorpio todo eso puede perder bastante rápido la elegancia. En un vínculo empieza a importar quién desea más qué cosas, quién necesita más de esto o aquello, qué se da, qué se retiene y qué se ofrece con una sonrisa mientras por debajo de la mesa se está negociando otra cosa.
Y otras veces lo que aparece en la revisión no es una respuesta agradable, sino un deseo que creíamos haber archivado, una fantasía que nos daba pudor admitir, un límite que nunca nos animamos a poner o una parte nuestra bastante menos correcta de lo que nos gustaría.
Escorpio tiene la habilidad de encontrar justo eso: lo que estaba escondido porque no quedaba bien, porque daba miedo, porque daba vergüenza o porque resultaba demasiado verdadero.
Y una vez que aparece, hacerse el distraído cuesta un poco más. Menos mal.