Todos los días se muere el mundo que me hizo feliz, me educó o me mostró el camino. Y lo que nace, por defectos míos, me cuesta adoptarlo para seguirle el pulso al tiempo.
Miami es el último reservorio de La Scaloneta en 2025. Allá todavía se ríen de Jero Freixas, dicen que el segundo es Francia y cantan con los de la T y la M. Es como un diciembre de 2022 eterno, pero feo como todo lo que dura más de la cuenta.
Ojalá este torneo sirva para cambiar la percepción de que jugar en un medio-pelo de Europa tiene más prestigio que jugar en un grande de Sudamérica. Que la historia está ahí y solo hay que estudiarla.
Diegote, te amo. No te fuiste, estás en todos lados. Cada día, sin excepción, me acompañás en un gesto, una frase, una foto, un video. Siempre me alegrás. Gracias por ser el amigo de todos nosotros, vivir y morir siendo Diego Armando Maradona.