Alba anunciando que tomara medidas legales y por lo que dice tiene que ser de alguien muy cercano y o conocido ,a mi se me vino a la mente Sergi y la Maicona 🤔
En una alocada noche de los premios Ondas del 78, Ana Rosa e Iñaki Gabilondo tuvieron una aventura. Con tristeza, 9 meses después, dejaron a los mellizos recién nacidos en la puerta de un hospital para evitar escándalos. Cada hijo emprendió un camino diferente sin saber su origen
Crecí en las cuencas mineras asturianas, he visto huelgas y manifestaciones, peleas duras contra la policía reivindicando derechos, NUNCA, jamás he visto a un minero reventar la tienda de un vecino y mucho menos robarle. Dejémonos de gilipolleces.
no entiendo que omar no pueda hablar de un aborto, que pasa que decir que alguien ha abortado cuesta 100.000€ como cuando no se podia llamar lesbiana a maria del monte?
🇫🇷❗️ | CAOS EN FRANCIA - En la tarde y noche de hoy se reportaron decenas de saqueos en toda Francia debido al estallido de protestas en todo el país.
Tiendas de lujo como Yves Saint Laurent, Rolex, Louis Vuitton, Sephora, Hermès y demás fueron completamente saqueadas en Paris.
Francia: una crisis social que pone a prueba la legitimidad del poder
Lo que vive Francia este 18 de octubre de 2026 permite una lectura política que va más allá de los disturbios: distintas inconformidades están encontrando una causa común en el deterioro de las condiciones de vida y en la sensación de que el Gobierno no escucha.
Las protestas de ayer reunieron a unas 550.000 personas según las autoridades y 800.000 según los organizadores. Convergieron estudiantes, sindicatos y chalecos amarillos, con demandas sobre educación, poder adquisitivo y servicios públicos. Los balances difundidos hoy sitúan las detenciones alrededor de 1.800; las cifras de daños y heridos siguen actualizándose.
El primer problema de Macron es la acumulación del malestar. Una protesta estudiantil puede atenderse con respuestas educativas; cuando se incorporan trabajadores, pensionistas y familias golpeadas por los precios, el cuestionamiento alcanza al rumbo del Gobierno. Las movilizaciones comenzaron por carencias escolares y se ampliaron hacia la desigualdad y los recortes del gasto público. Mi lectura es que esa convergencia expresa una fractura de confianza: sectores distintos empiezan a reconocerse en una misma experiencia de abandono.
La escuela pública tiene especial fuerza política. Cuando los jóvenes perciben que estudiar ya no garantiza oportunidades y las familias encuentran servicios deteriorados, se debilita la promesa de progreso que sostiene la convivencia democrática. El conflicto deja de tratar únicamente de cuánto cuesta vivir y pasa a plantear qué futuro ofrece el Estado y a quién protege.
La violencia puede perjudicar al propio movimiento. Los saqueos y los incendios desplazan las demandas sociales de la conversación pública y colocan la seguridad en primer plano. Los reportes distinguen entre manifestaciones multitudinarias y grupos responsables de destrozos. Confundirlos permite desacreditar a quienes protestaron pacíficamente; justificar los ataques también sería un error, porque los comerciantes y trabajadores afectados tienen derechos que deben protegerse.
Aquí se abre una disputa decisiva: quién consigue explicar políticamente lo ocurrido. El Gobierno puede intentar recuperar autoridad mediante una respuesta de orden público; los movimientos necesitan conservar respaldo ciudadano y convertir la indignación en exigencias concretas. Una respuesta exclusivamente policial podría contener las calles temporalmente, pero difícilmente resolvería las causas del descontento.
Tampoco está garantizado que la izquierda sea la beneficiaria. En mi valoración, la extrema derecha puede aprovechar el miedo y presentarse como garante del orden, mientras la izquierda enfrenta el desafío de defender las demandas sociales, condenar los ataques y ofrecer soluciones creíbles. El desgaste del Gobierno puede alimentar alternativas muy distintas; la protesta, por sí sola, no determina cuál prevalecerá.
Macron enfrenta así dos obligaciones simultáneas: garantizar la seguridad y demostrar capacidad de rectificación. Su mensaje anunciado para hoy deberá evaluarse por las medidas que proponga y por los canales de negociación que abra, además de su condena de la violencia.
El futuro del movimiento dependerá de su capacidad para construir acuerdos entre sectores diversos, sostener la movilización pacífica y obtener resultados. No hay elementos suficientes para anunciar la caída del Gobierno ni una revolución inminente. Sí hay una advertencia política contundente: cuando las instituciones dejan de ofrecer respuestas convincentes, la inconformidad busca otros espacios para hacerse escuchar. Recuperar la calma exige también recuperar la confianza.
Para mí, es la imagen más horrible de este 17 de octubre:
Una pareja de ancianos despojada de todo, en plena calle, dejada casi desnuda.
Como si los artículos de Rolex, Vuitton, Hermès, Dior y Sephora saqueados para la reventa no fueran suficientes.
Una imagen que debería ser una señal de alarma para todo Occidente.
La imagen de un pseudopresidente que ha perdido el control. Que ha fracasado totalmente ante su pueblo.
La imagen de una izquierda radical que ha sacrificado su propia identidad para convertir su país en una zona de guerra, con trasfondos culturales que nada tienen que ver con los suyos.
¡Esta imagen es aterradora!
Via @DolceVenezia74