Mientras tanto, las escuelas públicas se caen a pedazos y las autoridades parecen más preocupadas por salir en la foto que por asumir su responsabilidad frente a años de abandono institucional.
El Monseñor Francisco Beckman lleva años enfrentando el abandono del estado en materia de infraestructura. Ayer, llegó el ministro de Educación, se tomó fotos con los estudiantes voluntarios que no habían ni almorzado y descaradamente se retiró.
Ni siquiera visitó el edificio que lleva años en condiciones de deterioro y con riesgo de colapso… es indignante que en medio de una emergencia nacional, se utilice el espacio para el protagonismo político
Entiendo que genere impotencia, pero la actitud de Mulino no es nueva ni sorprendente. Ha demostrado una y otra vez su desprecio por el pueblo,especialmente por quienes viven en condiciones de pobreza. Su burbuja empieza y termina en su gente
Usar una tragedia para justificar la negación de derechos es vomitivo pero encima tener el nervio de atribuirse el poder de decir a quién bendice Dios mientras hoy hay personas que lo han perdido todo. Qe miserable usar su dolor para alimentar sus prejuicios y todavía llamarlo fé
Si no puedes donar, puedes ofrecerte como voluntario. Si no puedes ser voluntario, puedes compartir la información y pasar la voz. Lo importante es que cada quien pueda aportar desde sus posibilidades para que la ayuda llegue.
La hija Sheila supuestamente renunció. Pero la madre, Zaira Santamaría de Latorraca, magistrada presidenta del TACP, que le mintió a la Asamblea y al país. ¿No tendría que renunciar? ¿O ser destituida por el presidente Mulino?
Una mujer quedo en silla de ruedas y perdio a su hijo de forma tragica.....la que los atropello, no solo sigue su vida como si nada, sino que ADEMAS tiene el descaro de figurar en puestos políticos con su cara bien lavada.
El pequeño Giovanni nunca tuvo justicia y quien lo asesino hoy goza de puestos jugosos dentro del estado.
Con un poco de suerte incluso podría ser nominada a algunos premios no?
Nada de esto se conquistó de un día para otro. Fueron décadas de mujeres organizándose, exigiendo y abriendo camino. Y aunque duele ver estos retrocesos, ojalá no nos acostumbremos. Que no nos cansemos de nombrarlos, denunciarlos, organizarnos y defender lo conquistado