Las ondas en los cimientos y el efecto mariposa, un sol que abre y la tierra que azota, el tiempo que basta, el dolor, la desgracia, un ruido que mata, las señales, una isla, la nada, las personas.
Intermitencia, ondas magnéticas, el ritmo, la frecuencia, las lágrimas en pentagramas y esferas, toda palabra en ciencia, elocuencia, vivir en canciones eternas.
Todo silencioso y arde el viento, cruzo paredes sin cuerpo, mis manos se revientan, mis venas caen lentas como plumas en las compuertas. El cielo se abre, bajan naves entre nubes kilométricas, mi voz es agua directa a una estrella, sigo respirando profundo aire de la naturaleza.
Yo no espero algún día en tener algo, o llegar a otra parte, porque lo que "espero" lo tengo en el momento que lo estoy pensando. Y no hablo del mundo y de lo material, hablo de cosas que solamente se pueden respirar en el silencio, hablo de esas cosas grandiosas que son vivir.
Sus abrazos son el lugar seguro para dejar mis libros abiertos y desnudos. Es como un camino donde cada hoja escrita lleva nuestro silencio hasta el orgasmo.