Recomiendo a algunas personas ignorantes, que se llenan la boca hablando sin saber, que primero se preocupen por conocer cómo funciona el Estado antes de seguir difundiendo disparates.
Guinea Ecuatorial cuenta con tres poderes [Ejecutivo, Legislativo y Judicial]. Cada uno tiene sus funciones y competencias. Yo formo parte del Poder Ejecutivo; no soy juez ni tribunal y, por tanto, no dicto sentencias ni decido quién debe ser condenado o puesto en libertad.
Cuando existen indicios de la comisión de un delito, la Policía y la Gendarmería Nacional realizan las investigaciones y diligencias que les corresponden y ponen los hechos y a las personas investigadas a disposición de las autoridades competentes. A partir de ahí, corresponde a la Justicia determinar las medidas judiciales que procedan y, llegado el momento, establecer si existe o no responsabilidad penal.
Por tanto, que quede claro que ni la Policía, ni la Gendarmería ni yo condenamos a nadie a prisión. Los jueces y tribunales administran Justicia conforme a la ley.
Entiendo que haya personas que desconozcan cómo funcionan las instituciones; lo preocupante es hablar desde la ignorancia y convertir ese desconocimiento en desinformación para confundir a la población.
Antes de repetir públicamente que "el Vicepresidente mete y saca gente de la cárcel", lean la Ley Fundamental y entiendan la separación de poderes.
Las redes sociales deberían servirnos para contribuir al desarrollo del país. Basta observar cómo jóvenes de otros países utilizan estas plataformas para crear empresas, promocionar su cultura, compartir conocimientos y generar ingresos. No fueron creadas para convertirse en el refugio de quienes han hecho del insulto, el chisme, la difamación y la vida ajena su principal ocupación.
Resulta lamentable, preocupante y verdaderamente vergonzoso ver a algunos ecuatoguineanos maleducados e incultos pasar prácticamente desde que se levantan hasta que se acuestan insultando, difundiendo rumores, atacando reputaciones y creando polémicas en las redes sociales. Más grave aún es cuando estas prácticas son utilizadas o alentadas por sectores de la oposición radical y por quienes los dirigen desde el extranjero para difamar, desacreditar y atacar constantemente a las altas instituciones del Estado y a las personas que las representan. Algunos incluso juegan a ser periodistas simplemente porque tienen un teléfono, una cámara y una cuenta abierta en Internet, confundiendo el activismo político, el insulto y la propaganda con el ejercicio responsable del periodismo.
Lo más curioso es que muchos de quienes pasan horas delante de una cámara juzgando al Gobierno nunca empiezan por hacerse unas preguntas muy sencillas como ¿qué he hecho yo por Guinea Ecuatorial? ¿Cuántos empleos he creado? ¿A cuántos jóvenes he formado? ¿Qué proyecto he desarrollado? ¿Qué solución he aportado al país que tanto digo defender?
Y resulta todavía más contradictorio que entre quienes pretenden dar lecciones diariamente desde las redes sociales haya personas sobre las que pesan acusaciones de haber cometido actos ilícitos o haberse apropiado de recursos públicos antes de abandonar el país, así como otras cuya propia trayectoria personal en el extranjero difícilmente les otorga la autoridad moral con la que hoy pretenden juzgar a toda una sociedad. Antes de convertir las redes sociales en un tribunal permanente contra los demás, algunos deberían empezar por explicar su propia historia y, sobre todo, qué aportación real han hecho al desarrollo de Guinea Ecuatorial.
Hay una enorme pobreza mental y una preocupante inutilidad social en disponer de una herramienta capaz de generar conocimiento y oportunidades y decidir utilizarla únicamente para producir chismes, mentiras, odio y escándalos. Guinea Ecuatorial necesita una generación digital preparada, educada, disciplinada, trabajadora, creativa y productiva, no vagos digitales cuya principal ocupación sea levantarse cada mañana buscando a quién atacar para sentirse relevantes.
¿Quién entiende la hipocresía de ciertos partidos de la oposición y de algunos que se hacen llamar activistas? Durante años su discurso ha sido que hay corrupción en Guinea Ecuatorial, que el Gobierno no hace nada para combatirla, que se debe investigar y que los responsables tienen que responder ante la Justicia. Ahora que estamos llevando a cabo una lucha firme y fuerte contra la corrupción y que los presuntos responsables son puestos a disposición de la Justicia, curiosamente, algunos de los que antes exigían actuar son los mismos que ahora gritan que hay que soltarlos. Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Querían realmente que se combatiera la corrupción o simplemente querían utilizar la palabra corrupción para hacer política? El chiste se cuenta solo, la estupidez queda en evidencia y la coherencia brilla por su ausencia.
Y resulta todavía más contradictorio que ahora llamen persecución a lo mismo que llevaban años exigiendo. Si no actuamos, dicen que protegemos a los corruptos; si actuamos, dicen que perseguimos a la gente. Al final, parece que la corrupción solo les preocupa cuando pueden utilizarla como argumento para atacar al Gobierno.
Nuestra posición, es sencilla; si existen indicios y pruebas contra un funcionario, empresario, político o cualquier ciudadano, se investigará y se dejará actuar a la Justicia. Y si las pruebas no sostienen las acusaciones, también se actuará conforme a la ley.
Pasar años exigiendo investigaciones y, cuando finalmente se investiga, pedir que se libere a todo el mundo es una contradicción demasiado evidente como para pretender que nadie la vea.
Y si su concepto de lucha anticorrupción consiste únicamente en gritar ¡corrupción! desde las redes sociales cuando políticamente les conviene, entonces quizá el problema que tenían nunca fue realmente la corrupción, sino el provecho político y social que algunos pretendían sacar de ella.
He tomado la decisión de emprender acciones judiciales contra toda persona que, desde Guinea Ecuatorial o desde el extranjero, haya difundido acusaciones falsas, calumnias o injurias contra mi persona. Las redes sociales no deben convertirse en tribunales donde cualquiera acusa, condena y destruye reputaciones sin aportar una sola prueba que respalde sus afirmaciones. Quien me atribuya actos de corrupción, delitos o cualquier otra conducta ilícita tendrá que sostener sus acusaciones ante la Justicia y presentar las pruebas que dice tener.
En Guinea Ecuatorial existen leyes, y la libertad de expresión no significa libertad para destruir la reputación de una persona mediante acusaciones inventadas, menos aún cuando se formulan contra una alta autoridad del Estado y se pretende con ellas desacreditar también a las instituciones que representa. Las redes sociales tampoco son un espacio donde todo vale. Cada uno es responsable de lo que publica y, cuando se traspasan los límites establecidos por la ley, corresponde a la Justicia determinar las responsabilidades.
No me siento consternado por todo lo que se está diciendo sobre mí. Desde el momento en que decidí dedicarme a la política, sabía que asumir responsabilidades públicas también significaba estar expuesto a críticas, ataques, manipulaciones y campañas de desprestigio. Pueden cuestionar nuestras decisiones, eso forma parte de la política y lo acepto. Lo que no aceptaré es que se atribuyan delitos o actos de corrupción sin aportar una sola prueba real que los sustente.
Por otra parte, para los que lo ignoran y difunden falsas informaciones sin molestarse en investigar, deben saber que antes de asumir responsabilidades en el Gobierno, ya desarrollaba actividades empresariales y comerciales en el sector privado, de las que obtenía mis propios ingresos. Por tanto, quien afirme que mi patrimonio procede de la corrupción tendrá que demostrarlo y presentar ante el juez, por las vías establecidas en la ley, las pruebas que sustenten una acusación de semejante gravedad.
Nada del ruido que están generando quienes pretenden desacreditarme o perjudicar la imagen de nuestro país va a cambiar el rumbo que hemos marcado. Seguiré combatiendo la corrupción, defendiendo los recursos del Estado y trabajando para que Guinea Ecuatorial tenga una economía más sólida y mayores oportunidades para su población. Nuestro país tiene capacidad para convertirse en una de las naciones más prósperas de África, y no vamos a permitir que campañas de desinformación promovidas por intereses políticos o particulares, ni los ataques personales, nos distraigan de ese objetivo.
Lo reitero; a partir de este momento, emprenderé acciones judiciales contra quien difunda acusaciones falsas, calumnias o injurias contra mi persona, y deberá presentar ante la Justicia las pruebas que sustenten sus afirmaciones. Quien no pueda demostrarlas deberá responder, conforme a la ley, por las acusaciones que haya difundido.
La lucha contra la corrupción en Guinea Ecuatorial está dando resultados y no vamos a detenerla. La Gendarmería Nacional y la Policía están realizando un trabajo que merece nuestro reconocimiento, desmantelando redes y prácticas que durante años han perjudicado las finanzas públicas y frenado el desarrollo del país.
Este trabajo no se va a frenar por comentarios infundados o acusaciones difundidas en las redes sociales para intentar desacreditar el trabajo que estamos haciendo desde la total trasparencia. Incluso cuando esas acusaciones se dirijan contra mí, mi posición seguirá siendo la misma. Necesitamos construir una verdadera cultura de respeto a los bienes públicos y enseñar a las nuevas generaciones que robar al Estado no es ser más listo ni aprovechar una oportunidad, sino robarle al pueblo y perjudicar el futuro de todo un país.
Combatir la corrupción no es perseguir a nadie. Es proteger el dinero y los bienes que pertenecen a todos los ecuatoguineanos. Cada franco que se pierde por corrupción es dinero que deja de destinarse a hospitales, escuelas, carreteras, electricidad, agua, empleo y otros servicios que necesita nuestra población.
También la gente tiene que eliminar la mentalidad de buscar un cargo o un puesto de responsabilidad pensando en cuánto se puede sacar de él de manera ilícita. Los casos que se han ido destapando demuestran el daño que esta forma de actuar ha causado al país. Un cargo público no es una oportunidad para enriquecerse; es una responsabilidad y un servicio a la nación. Quien administra recursos del Estado debe hacerlo con profesionalidad, honradez y sabiendo que tendrá que rendir cuentas.
Esta no es una guerra contra personas, familias, etnias, grupos o instituciones. Es una lucha contra una enfermedad que durante demasiado tiempo ha estado dañando nuestra economía y debilitando nuestras instituciones. Como cualquier enfermedad, si no se combate a tiempo, se extiende y termina afectando a todo el sistema. Hay países con enormes recursos y grandes posibilidades de desarrollo que terminaron estancándose porque permitieron que la corrupción debilitara sus instituciones, vaciara las arcas públicas y destruyera la confianza de sus ciudadanos. Ese no es el futuro que queremos para Guinea Ecuatorial.
Por eso vamos a seguir adelante. Cuanto menos se robe al Estado, más recursos tendremos para invertir en la población, mejorar los servicios públicos y hacer crecer nuestra economía. La lucha contra la corrupción no busca destruir a nadie; busca evitar que unos pocos sigan perjudicando el futuro de todos.
Los comportamientos profesionales de algunos jueces de este país merecen unas medidas disciplinarias ejemplares que eviten su continuidad en el futuro.
Estos días me ha llegado mucha información que denigra la reputación jurídica de #GuineaEcuatorial frente a empresas que operan en nuestros mercados y el informe de hoy ha sido insostenible. Sentencias más beneficiarias para los jueces que para el Gobierno, aumento arbitrario de liquidaciones y decisiones que siempre dejan a empresas como culpables de cualquier litigio laboral para quedarse con el 20% de la cantidad bruta total. En definitiva, manipulan la ley para beneficios propios.
Este comportamiento de extorsión asfixia a las empresas y hace que otros inversores eviten entrar en G.E por dudar de nuestra seguridad jurídica.
Entre los casos que recoge el informe que me han presentado hoy, está el que enfrenta la empresa #TridenEnergy con José Eko. Este expediente tiene 4 sentencias; dos de la Corte Suprema de Justicia y dos del Tribunal Constitucional; todas contradictorias entre sí.
Eso muestra la falta de rigor en el seno del Poder Judicial, en vez de hacer prevalecer la ley ante conflictos laborales, se han estado dedicando a saquear a las empresas. No obstante, la solución ya está en marcha.
El primer paso es que en un tiempo corto, todos los pagos realizados en ejecución de dichas sentencias fraudulentas se deben devolver a las empresas. En segundo lugar, los órganos competentes tienen una semana para revisar todos estos casos y dictar sentencias acordes al código penal vigente. Y tercero, todos los implicados justificarán sus actos y responderán ante la ley.
El Gobierno ha trabajado mucho para crear un buen clima de negocios en el país y garantizar seguridad jurídica a fin de atraer inversión extranjera, por lo tanto, es inadmisible que se pierda esos privilegios para complacer a un grupo de corruptos que utilizan el instrumento legal para enriquecimiento ilícito.
Ha sido un placer recibir en audiencia a Mohamed El Amine SUOEF, representante especial del Secretario General de las #NacionesUnidas. El encuentro, bastante entretenido, ha servido de ocasión para que repasasemos la situación de nuestro país y la de nuestro continente.
Durante nuestra conversación, el emisario de #AntónioGuterres para África me ha comentado que su visita a Guinea Ecuatorial es para dar a conocer el programa que define su mandato, que consite en ayudar a países del continente a fomentar la cohesión social, la concordia nacional y la armonía; tanto dentro como fuera del país, así como en el seno de la Comunidad Económica de los Estados de África Central, #CEEAC.
En respuesta, le he felicitado por su reciente nombramiento, así como su plan de apoyar a los programas de Paz y Estabilidad de los países africanos; porque ayudará al aumento del nivel de desarrollo de nuestros países y proporcionará una cooperación sur-sur más efectiva.
Hemos seleccionado a Grupo GICI para continuar las negociaciones con el Gobierno de cara a la construcción de 1.000 nuevas viviendas sociales en la Ciudad de la Paz. La elección responde a la valoración técnica de las diferentes ofertas presentadas, así como a la experiencia y al conocimiento que la empresa ya tiene del proyecto.
El siguiente paso será facilitar a GICI el estudio elaborado por TEAM, para que pueda trabajar sobre las necesidades y características del proyecto y presentar su propuesta económica para la tercera fase. Queremos conocer con precisión los costes, los plazos y las condiciones de ejecución antes de tomar una decisión definitiva.
Se ha descubierto otro episodio de corrupción que se suma a los ya habituales en el seno de la labor de los jueces y magistrados en Guinea Ecuatorial.
#MarathonEG despidió de manera improcedente a su empleado
Hermenegildo ESONO ANGUEZOMO, Manager de Relaciones con el Gobierno. Por lo consiguiente, la Magistratura de Trabajo n° 2 de Malabo condenó a la empresa a pagarle la suma de 1.520.154.184 FCFA en los conceptos de indemnización por despido improcedente; derechos laborales adquiridos, antigüedades y diferencia salarial. Al monto se le añade también la suma de 45.604.625 FCFA en concepto de costas procesales del juzgado.
La empresa MARATHON solicitó la revisión de la sentencia ante la corte Suprema de Justicia por considerar que había un error de ley, y para su admisión, fue requerido a consignar el monto total de la condena más el 20% del mismo, lo que suma un total de 1.878.910.572 FCFA que aparecen en la cuenta de consignación.
Pero el secreto en este caso no es el procedimiento legal sino el cálculo que se realiza para llegar al monto impuesto a la empresa como liquidación a su ex empleado. El salario por el contrato de Hermenegildo fue fijado en 3.267.111 FCFA pero a la hora de practicar la liquidación la Magistratura utilizó el salario atribuido supuestamente al Manager Comercial de la empresa que era de 17.335.285 FCFA.
La empresa aclara que ambos empleados pertenecian a áreas diferentes y no tenían el mismo salario, pero la Magistratura se negó a rectificar su error de apreciación y decidió acordar una diferencia salarial de 14.068.174 FCFA, calculada con el código de la Manager Comercial, doña MONIQUE HUTVHINSON con salario de 5.646.430 FCFA aproximadamente.
Aquí se descubre que la idea es que se ingrese el monto impuesto para asegurar que, en caso de perder el recurso, los órganos jurisdiccionales se queden con las diferencias de las deducciones y también con el 20% del monto bruto total. Ha sido su modus operandi durante años para garantizar beneficios propios, ganando o perdiendo el recurso.
Es una técnica corrupta que ha estado asfixiando a las empresas que trabajan en Guinea Ecuatorial para acompañar al Gobierno en su plan de desarrollo nacional. En este caso concreto, es una firma petrolífera con ingresos del Gobierno. Por lo tanto, es admisible que un grupo de jueces y magistrados manipulen el instrumento legal para garantizar sus intereses personales.
La posición del Gobierno es no permitir la aplicabilidad de esta sentencia si no se aclaran las oscuras intenciones que es esconden detrás de esta operación, conocer a los implicados directos y hacerles responder ante la ley.
Quiero transmitir tranquilidad a nuestros hermanos de la comunidad cubana y, especialmente, a los familiares de los ciudadanos cubanos que han llegado recientemente a #GuineaEcuatorial, en el marco del acuerdo migratorio que mantenemos con los Estados Unidos de #América para la recepción de nacionales de terceros países.
Estas personas se encuentran en nuestro país y están en buenas condiciones. Quiero dejar claro que serán tratadas con respeto y dignidad. Guinea Ecuatorial y #Cuba mantienen desde hace décadas una estrecha relación de amistad y cooperación, y nuestros lazos con el pueblo cubano siguen siendo muy importantes para nosotros.
Las autoridades se encargarán ahora de realizar los trámites necesarios para regularizar su situación. Una vez concluido este proceso, podrán decidir si desean regresar a Cuba, a otro lugar de su elección o permanecer en Guinea Ecuatorial, de acuerdo con las opciones que les ofrece nuestra legislación, incluida la posibilidad de solicitar protección en nuestro país.
Nuestro país mantiene excelentes relaciones tanto con Cuba como con los Estados Unidos y seguirá cumpliendo sus compromisos internacionales con responsabilidad. En este momento, nuestra prioridad es que estas personas estén tranquilas, sean bien atendidas y puedan decidir su futuro con todas las garantías.
#Cuba #Telemundo #EEUU #Univision #Cubanosdeportados #Telemundonews #Deportados
Impulsar el sector no petrolero y atraer nuevas inversiones a #GuineaEcuatorial han sido algunos de los principales temas que he abordado en la audiencia que he mantenido hoy con Eric O. Meyer, Subsecretario Adjunto para Oriente Medio y África del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos de América.
Hemos conversado sobre cómo aprovechar mejor el potencial de nuestro país en otros sectores y crear las condiciones para que más empresas estadounidenses puedan invertir y desarrollar nuevos proyectos. La finalidad es generar más actividad económica, crear empleo para nuestros jóvenes y abrir nuevas fuentes de ingresos para el Estado.
Guinea Ecuatorial tiene oportunidades más allá de los hidrocarburos y debemos aprovecharlas. Por ello, seguiremos trabajando para atraer inversión privada y conseguir que el sector no petrolero tenga cada vez un mayor peso en nuestra economía.
He instruido que CIEC y TEAM me presenten la próxima semana sus propuestas técnicas para asumir la supervisión de los trabajos en las centrales hidroeléctricas de Djibloho y Sendje. En sus planes, además de explicar cómo realizarán el seguimiento de las obras, deberán presentar la experiencia y las cualificaciones de los técnicos que estarán sobre el terreno. Necesitamos profesionales preparados que puedan comprobar que Sinohydro y CMEC cumplen con lo establecido, detectar cualquier problema a tiempo y verificar que se respeten la calidad, los plazos y las condiciones acordadas.
El Estado está destinando importantes recursos a estas centrales y debemos asegurarnos de que cada trabajo realizado se ajuste a lo contratado.
El plan de producción industrial de arroz en Niefang requiere que tengamos muy claro que el proyecto debe ser rentable antes de realizar una inversión de esta magnitud. Por ello, he instruido que el estudio técnico y económico sea realizado por una oficina internacional especializada y con experiencia demostrada en proyectos agroindustriales de este tipo.
La fase piloto ya ha demostrado que podemos producir arroz en nuestro país y que las condiciones de Niefang son favorables. Ahora debemos determinar con precisión cuánto podemos producir, qué superficie necesitamos, qué tecnología y maquinaria son las más adecuadas, cuánto costará producir cada kilo de arroz y qué retorno tendrá la inversión. También debemos estudiar toda la cadena, desde el cultivo y el procesamiento hasta el almacenamiento, transporte y comercialización.
No podemos realizar una inversión importante únicamente sobre estimaciones. Necesitamos datos independientes y fiables que nos permitan tomar una buena decisión y garantizar que el dinero público se invierta en un proyecto capaz de mantenerse en el tiempo y cumplir con los resultados previstos.
El objetivo final es reducir progresivamente nuestra dependencia de las importaciones, generar empleo y formar a nuestros jóvenes en el sector agrícola. Si hacemos bien este proyecto desde el principio, estaremos dando un paso importante para fortalecer nuestra seguridad alimentaria y convertir la agricultura en una verdadera fuente de riqueza para el país.