Del joven mientras esperaba que su Servant continuará, no le tenía miedo a ser devorado por ella parecía que lo aceptaba gustosamente porque estaba feliz de estar en esta jaula junto a ella.
Aquel Máster no pudo ni quiso hacer algo para detener a la Raider, esto era su responsabilidad e iba a aceptar las consecuencias de sus acciones diligentemente pero era imposible hacerlo sin sentir como aquella Servant lo devoraba lentamente, no era algo brusco pero si era.
Medusa no rompió el contacto visual ni un solo segundo. Al escuchar ese tenue ruego de que esperara, una finísima y apenas perceptible sonrisa se dibujó en sus labios, desprovista de su habitual timidez y reemplazada por una fijeza implacable. En lugar de detenerse, la presión de
En esta situación el dejaba de hacer eso, porque ella era su Servant, su querida Servant, incluso si ahora ella se volvía una serpiente condiciosa y posesiva el seguiría queriendola porque el era su máster, un sonrisa leve acompañada de jadeos y un fuerte sonrojo adorno la cara