—Hey.
Le agarró de sorpresa el mentón a @besitofatal y le hizo girar la cabeza a un lado, pronto robando un beso de la boca ajena.
—Deja de mirar a otro lado. Tienes cosas pendientes por hacer antes de ir al trabajo.
gordita hasta estrellarla en contra del escritorio, dejándole el culo parado e indefenso, aunque no solo: pronto tuvo el contorno de la tranca ya hundiéndose en el medio, frotando suavemente de arriba-abajo la raja a través de la tela.
—¿La quieres?
Se supone que iba a responderle algo simple: "la verga, espero", si embargo, era más imperante el hecho de continuar con ese mezclaje de babas entre ambos; la lengua de Zedrick iba de adentro hacia afuera, empujando cual verga al interior de la boca de Bianca sin detener el
ᅠᅠ ──“Te dejo la pija inutilizable si eso llega a pasar. . .”
Advierte, pero lo hace entre húmedos besos, pues es bastante posesiva y celosa, algo con lo que el pelirrojo sabe que no puede joder. Jadea contra la boca del mayor, disfrutando de aquellos esttujones a (+)
justo le había soltado.
—Me gusta más cuando me lo pides tú, como la pequeña celosa posesiva de mierda que eres. Si vas a acapararme la poronga hazlo como corresponde.
La mano que le había justo dado un cachetadón le tomó por el cuello y la empujó atrás, alzando la figura de la
dándole pequeñas palmadas de vez en cuando mientras hace sonidos babosos en su boca al escupir y volver a sorber las babas.
—Nnf... Dame más besos, anda.
—¿Prefieres que me sigan viniendo a ver de corrido, casi a diario?
Le lanzó la pregunta fugaz justo antes de que la misma se sentara en las piernas, pero primero tuvo que hacer algo de espacio y echarse un poco hacia atrás junto a su silla.
La pinga quedó apretándose en contra
Para ella eso es cargar pilas, ¿O no ha notado que amanece de buen humor tras haber chorreado sus mecos toda la noche?
ᅠᅠ ──“Sos un exagerado.”
Sonríe y correspondiendo aquel beso y pasando a sentarse en las piernas del pelirrojo. Lo hace de costado, pero eso no (+)
De una de las nalgas; la izquierda yendo al otro costado para estrujarle el otro seno con fuerza, casi posesivo: la carne blanda hundiéndose entre los dedos a la vdz qué empujaba la jeta a su boca, metiendo y sacando la misma lengua de su interior.
Juega brevemente con la teta,
No está seguro si recargar pilas con él sea lo más eficiente... Se agota rápido después. Y queda apestosa.
Continua rascando la cabeza, ladeando la propia para recibir demejor manera el beso.
—A nadie. Mis encantos se han secado como el toto zombificado de la Reina Isabel.
Pasa sus manos por debajo de los brazos ajenos para abrazarlo del pecho, todo eso mientras su mentón es apoyado en el hombro del pelirrojo.
ᅠᅠ ──“¿Y eso no te alegra? ¿Esperabas a alguien más?”
Pequeño mordisco a su mejilla, le gusta recargar pilas con él.
—Ah.
Giró el rostro para verle por encima del hombro —o un intento de—; estaba leyendo algunas cosas, distraído.
—Te creía ocupada. Regresaste temprano.
Llevó una mano atrás, rascando la cabeza de la paraguaya, también para acercarle, dejando el menton ajeno sobre el hombro.
la babita ya desbordando de fuera, manchada en su totalidad del carmín remanente de su boca. Ya le respondería y diría algo más adelante... Demasiado empeñado en devorarle la jeta.
Tenía muchas más preocupaciones que morirse desangrado, aún si la muerte lo buscaba, estaba seguro que no sería por ello.
La boca del irlandés correspondió sin chistar a la ajena; la lengua saliendo disparada a invadir todo lo posible la suya, aprovechando la cercanía para hacer
Sus ojos se cierran para centrar toda su atención en ese picante sabor ajeno, tan adictivo que le hacía cosquillas en la lengua. Sorbe como si de su bebida favorita se tratara y solo se suelta cuando siente que ya le ha quitado bastante. Lengua pasa una última vez por aquel (+)
uso de la mano libre para adueñarse del orto en un severo y poderoso manotón qué le hizo sacudir —y enrojecer— la gelatinosa carne del culo al mismo tiempo que loa dedos terminaban por atascarse en medio de la cola, sobando el ojete al centro.
—¡SLRRPHNNF!
Succionó la lengua,
La mano libre le cogió de pelo por atrás, asegurandose de tenerla estable al mismo tiempo que fregaba un poco el corte contra los labios, la sangre fluyendo creando un rojizo reguero que, a veces, resbalaba fuera de la boca.
—Buena chica, come todo lo que quieras.
Rasca