La inquisición digital de los nuevos fundamentalistas del progresismo
Qué momentos tan peligrosos los que estamos viviendo en la actualidad. Ya no basta con pensar distinto. Si te atreves a hacerlo, te quieren borrar. Te quieren eliminar. ¿Y quiénes te quieren eliminar? Los que andan hoy felices tratando de cancelar a todo el mundo que no comulga con el pensamiento de ellos. En la última semana y media hemos visto dos episodios que muestran la violencia digital de los fundamentalistas de gatillo del progresismo.
Estamos ante la eclosión en nuestro país de la cultura de la cancelación, que si bien comenzó hace una década como un fenómeno en redes del mundo anglosajón, ya está muy presente aquí. Los nuevos inquisidores colombianos tienen bandera ideológica, tono moralista y un propósito común: silenciar a quienes no piensan como ellos. Esos llamados progresistas quieren acorralar a la ciudad y, además, llevar a las empresas a determinar sus políticas de comunicación según lo que ellos dicten. Una gigantesca empresa de ‘retail’ que opera en Colombia decidió cancelar a una ‘influencer’ que recientemente viajó a Israel.
Y es que la reciente oleada de ataques contra los influenciadores colombianos que viajaron a Israel es apenas la muestra más reciente. Los fundamentalistas locales –esa recua digital que se disfraza de causa justa– han decidido que apoyar a Israel equivale a ser enemigo de la paz, y que empatizar con las víctimas del terrorismo es una herejía. No discuten, condenan. No argumentan, lapidan. Y lo hacen con un lenguaje que mezcla superioridad moral con odio disfrazado de justicia social. Bendita justicia social manoseada por semejantes violadores de la libertad.
Y ojo. Lo de Israel es una excusa. Detrás de ese ruido hay algo más profundo y peligroso: el intento de imponer un pensamiento único. Es la idea de que solo una interpretación del mundo es legítima, que cualquier disidencia debe ser castigada y que la cancelación es una herramienta válida para controlar el debate público. Se autoproclaman dueños de la verdad y reparten licencias de lo que se puede o no se puede sentir, decir o publicar. Lo más preocupante de todo esto es que nos estamos dejando.
Colombia, un país que ha sufrido décadas de intolerancia armada, ahora enfrenta una intolerancia digital. Ya no te matan por pensar distinto (aunque hacia eso vamos con estas personas, que no dudarán en activar el gatillo real cuando tengan el poder de verdad), pero buscan matarte reputacionalmente. Y como lo he señalado, lo más grave es que muchos observan en silencio, por miedo a convertirse en la siguiente víctima de la jauría moralista. Cuando se es cobarde, se pierde. Hoy, la sociedad está siendo cobarde.
Callarse frente a esto es permitir que los fundamentalistas dominen el espacio público. Es aceptar que el grito sustituya a la razón, que la agresión reemplace al argumento y que la libertad de expresión se convierta en un privilegio condicionado por la corrección política. Es permitir que se vayan metiendo en nuestras casas para determinar cómo debemos comportarnos dentro de ella.
No se trata de defender a nadie en particular; se trata de defender el derecho de todos a disentir, a expresarse, a equivocarse incluso, sin ser perseguidos por una turba digital que se cree el tribunal supremo de la moral. ¿A cuenta de qué tienen que acosar a una actriz por haber viajado a conocer la realidad de Israel? ¿Acaso en sus contenidos defendió a Netanyahu?
Hoy cancelan a los que fueron a Israel. Mañana, a los que viajen a Estados Unidos, o a los que no usen el lenguaje aprobado por la policía ideológica del momento. La amenaza es real y su arma más eficaz es el silencio de los demás. Frente a la cancelación, el deber es hablar. Porque cada vez que una voz se apaga por miedo, el país retrocede un paso hacia el autoritarismo.
DIEGO SANTOS
Analista digital
En X: @DiegoASantos
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Cuando dejas que Dios renueve tu mente
impacta tu inteligencia;
tu inteligencia impacta a tus emociones;
tus emociones impactan tus decisiones;
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y tus acciones impactan tu destino. ✨
Cuando tienes una solución que casi nadie quiere escuchar porque suena ñoña y aburrida pero tú sabes que FUNCIONA… pero no la quieren escuchar, pero es que si funciona…aunque no la quieran escuchar, aunque se enojen si la mencionas..tú ya viviste que si funciona.. se llama DIOS
Tip para sanar Nº 1:
La ideas adentro de tu cabeza son un desorden caótico, son como mil voces hablando al tiempo, así que sácalas para ordenarlas. Habla con alguien que te ame, escríbelas en un diario, ve a terapia. Al sacarlas, la puedes empezar a filtrar.. esta si.. esta no