Da gracias por tu vida, por tu historia, por esos sueños que estás construyendo día a día. Da gracias porque tienes fuerza para salir adelante y porque no te has dado por vencido.
Dios nuestro, confiamos plenamente en ti, sabemos que nada de lo que podamos estar viviendo nos alejará de tu amor, porque tú nos amas a pesar de todo. Gracias por sostenernos cuando todo tiembla, por recordarnos que siempre podremos contar contigo.
Me gusta la gente que tiene claro que no lo sabe todo, y que se esfuerza por escuchar y aprender de otros. Hay más sabiduría en eso que en intentar tener siempre la razón.