A Álvaro Uribe le mataron al papá y su hermano fundó un grupo paramilitar, a Iván Cepeda le mataron a su padre y, pudiendo irse al monte a vengarlo, lleva toda su vida buscando la paz. La polarización es un invento del periodismo, NUNCA hemos sido dos extremos.
Petro merece destitución y encarcelamiento. Por desesperado que esté, porque Cepeda puede perder las elecciones, no tiene derecho a la cobarde instigación de violencia al pueblo colombiano, a la amenaza de más violencia si pierde.