Hoy en día tienes que estar preparado para la posibilidad de que cualquier persona pueda volver a convertirse en un extraño, sin importar lo fuerte que haya sido el vínculo.
Hay un duelo del que casi nadie habla: despedirte de las vidas que imaginaste para ti. De la relación que pensabas que iba a durar para siempre. Del trabajo que jurabas que ibas a conseguir. De la ciudad donde creías que ibas a vivir. De la versión de ti que existía solo en tus planes. Y aunque duela aceptarlo, crecer también significa reconciliarte con todo aquello que ya no será. No porque hayas fracasado, sino porque la vida cambió de dirección.
Porque mientras sigas aferrándote a la vida que no ocurrió, te vas a perder la oportunidad de construir una que incluso podría hacerte más feliz de la que alguna vez imaginaste.
Dentro de diez años, nadie recordará la mayoría de las cosas que hoy te preocupan. Ni ese error, ni esa conversación incómoda, ni esa opinión ajena. Antes de perder la paz por algo, pregúntate: "¿Esto seguirá importando dentro de un año?". La respuesta suele ser suficiente para recuperar la calma.
Abelardistas usando la canción de “bella ciao” despidiendo el gobierno de Petro y esa canción es símbolo de la Resistencia italiana contra el fascismo y la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial 🤣🤣🤣 que les pasa sean serios 🤣🤣🤣
Los hombres vuelven a casa y se encuentran con el silencio. Nadie les pregunta cómo les ha ido el día, nadie se preocupa por saber si están bien. Y, aun así, al día siguiente se despiertan y vuelven a empezar. Eso es ser hombre.
Cuando elijas un compañero de vida, piensa más allá del romance. Piensa en las conversaciones del desayuno, los momentos tranquilos después de un largo día, la forma en que manejan el estrés, el dinero, los errores y el crecimiento. Mira más allá de la química, mira el carácter.
Al elegir tu pareja recuerda que con ella superarás la pérdida de tus padres, las crisis, y todos los traumas, enfermedades y contratiempos futuros. Elige a alguien amable, cariñoso, paciente y sobre todo leal
Si un día me ves amando a alguien más, por favor no me escribas ni me busques. No intentes confundirme. Solo quiero que sepas que, antes de soltarte, le pedí a la vida cien millones de veces que fueras tú.
Esto era justo lo que le faltaba a la campaña de Iván Cepeda. A pesar de ser un poco introvertido, miren ese aura tan bonita, a diferencia del aura oscura que maneja Abelardo de la Espriella. Esta campaña esta llena de amor y colores, la otra de oscuridad y odio #ConCepedaGanaColombia
Me encanta cómo el Mundial ayuda a recordarte las distintas etapas de tu vida. Dónde estabas, con quién lo veías y hasta cómo era el mundo en ese momento. Nostalgia pura.