Estoy hecho de suspiros, de dolores infinitos, de sensaciones, de estados y emociones.
Estoy hecho con esencia, de creencias y vivencias.
Y sí respiro con rabia, desprendo amor, tonto como sudor, como lagrimas.
Seguramente algo habrá hecho, como mostrar el pelo en público o decir que quería estudiar en la universidad o salir sola a la calle.
Así que no juzguen, es otra cultura y hay que respetarla.
Me cago en todos los que los defienden.