— ¿Colección de sábanas? ¿Por qué? ¿Las cambias a menudo o algo?
Rió suavemente antes de darle otro traguito a su bebida con todo el descaro del mundo.
— Oh, si quiero mostrarte mi colección de llaves, de cartas Yugi oh y mi colección de sabanas. —
Intentaba seguirle el juego, aunque no podía aguantar las risas, ni mucho menos los jadeos que salían por culpa de esas caricias
@__TBSS —Ahora que lo dices...
Y se le acercó un poquito, rozando la entrepierna masculina a consciencia con su muslo al pasar por la mesita de apretitivos y levantar la bandeja de canapés.
— Tú lleva esta y yo esta otra. Esa escapada no llegará sola~
@__TBSS — Es una ocasión especial. Anda... Ugh, bueno, pero si sigues haciendo esto vamos a tener un par de problemas que habrán que resolverse en el baño. Cuidado que alguien nos vea ¿...o eso es lo que quieres~?
— ¿Dijiste que esa es toda tu ropa?
Cuestionó abriéndose de brazos para estirar el torso.
— Y bueno. Soy una persona un pouitin activa. Me aburro fácil, tal vez por eso tengo la agenda a reventar.
— Un banco... Emm, claro. Creo que hay uno libre por allá adelante.
Lo cierto es que había llamado su atención que un hombre como aquel de pronto aceptara incorporarse a sus hábitos.
Demostraba interés en ella y cómo la chica no es para nada sociable - ojo al sarcasmo- pues +
no iba a desperdiciar lo. Después de todo, había poca gente que aceptaba y lograba seguirle el paso.
Ceder una vez no iría a matarla, ¿Verdad?
Al llegar a la banca, la rubia no se sentó, sino que continuó estirandose un poco más. No quería calambres.
+
Se estremeció.
— Fuuu... Ni se te ocurra.
Declaró con una sonrisa de medio labio. Atajó los cabellos oscuros del varón, enredando sus deditos bronceados en ellos con cierto mimo y un deje de autoridad.
—¿Y para que me quieres ahí? ¿Me mostrarás tu colección de llaves?
No era inocente, para nada. Estaba jugueteando con el y las caricias en su pantorrilla lo acentuaba aún más.